Archivo de la categoría ‘Dolor’
La depresión es un mal que aqueja a muchas personas en estos tiempos que se viven y nadie está exento de padecerla alguna vez.
Muchas personas que padecen depresión no recurren a un especialista para tratarla, otras en cambio se someten a psicoterapias que las ayudan a reducir los problemas y desgastes que este le ocasiona…
Leer el resto de esta entrada »
¿Te gusta este artículo?
Recibe artículos y fotos para mujeres:
Evitar el sufrimiento y aprender a vivir sin sufrir no es tarea fácil, pero si te planteas que tu vida debe hacer cambios creo que te podrá interesar leer estos consejos para dejar de sufrir y pasarlo mal.
Lo primero que debes hacer es mirarte fijamente en un espejo y proponerte hacer las cosas bien, verás que nada es imposible, hasta el dolor más profundo se puede ir reparando poco a poco, y reconstruirte debe ser tu principal objetivo y prioridad más urgente.
Nos guste o no, en la vida siempre habrá algo a alguien que nos haga sufrir.
Pero indiscutiblemente, la mujer es muy hábil y capaz de ingeniárselas para resolver sus problemas (principalmente los de tipo amoroso y sentimental), las mujeres sabemos que todo tiene solución en esta vida, todo menos una cosa: ¡La muerte!
Pero de manera ilusa, a la mujer se le ha hecho creer ingenuamente que cuanto más sufra en la tierra, más pronto se ganará el cielo con todo y (zapatos), sus estrellas y hasta uno que otro cometa loco por allí ¡Qué estupidez! ¿En qué cabeza cabe eso? ¡Por favor!
La pérdida de un ser amado marca huellas indelebles que quedan para siempre en el corazón. Cuando la pérdida es por divorcio tenemos que atravesar una etapa de duelo y recuperación, existen libros de “expertos” cada cual con nombres sofisticados y textos estudiados, que en cierta forma ayudan a que al final volvamos a ser “felices”, y hasta puede que nos enamoremos de nuevo y todo queda olvidado y hasta perdonado…
¿Pero qué pasa cuando la separación de alguien cercano a nosotros es provocado por la muerte?
Es bien sabido que en cada criatura viviente hay un caudal de conocimientos para compartir con los demás, pero no todas las personas están preparadas ni dispuestas a ello.
Eso hace que el egoísmo en el ser humano sea más grande cada día y que nuestro mundo, se haya convertido en un planeta de baratillo y en bancarrota de todos los valores, lleno de caprichos, resentimientos, celos, envidias, codicias, dobleces, falsedades, mentiras, etc.
¿Es cruel la vida contigo?
Muchas veces son nuestras propias expectativas acerca de la vida y de los demás lo que nos hace sufrir.
Esperamos que nuestra pareja nos trate de la manera que nosotros estimamos correcta, y le criticamos por no tratarnos de ese modo. Esto nos lleva a la tristeza, tal vez porque no nos dice que nos ama del modo que nosotras deseamos que lo haga, o simplemente porque al verle callado pensamos que seguramente su silencio sea porque está pensando en otra persona.
Constantemente nos encontramos con mujeres que recurren a frases comunes como:
“No puedo olvidarlo”, “No puedo sacarlo de mi corazón”, “No puedo borrarlo de mi pensamiento”, “No puedo evitarlo, su recuerdo me duele”, “No puedo dejar de pensar en él, imposible apartarlo de mi alma”, “Lo sigo amando a pesar de todo”, etc.
Y lo que es peor…
Existen en el mundo infinidad de mujeres que sufren la tristeza del divorcio, a veces por común acuerdo y otras tantas en las que los problemas son más fuertes y se opta por dejar a la pareja. Hay mujeres que al quedar solas luchan día a día por subsistir, por tratar de iniciar una nueva vida sin el hombre con quien compartieron sus sueños e ilusiones.
Pero también hay mujeres que pese a todo lo sufrido a su lado y lo mala que era la relación viven empeñadas en mencionarle a cada momento, en revivir a diario el martirio del recuerdo de los terribles días vividos junto a él, sólo permitiéndose recordar aquellos tiempos de sufrimiento, odiando cada día, y vociferando en contra de quien un día fue su gran amor.
Cuando vivimos envueltas en el ayer, en ese pasado que tanto nos lastimó, nos olvidamos de que en la vida existen cosas bellas, momentos bellos, olvidamos que aún podemos encontrar un mundo de ilusiones con tan sólo despertar a esa vida que se nos ha vuelto monótona y vacía. Esa vida en la que vivimos quejándonos del pasado, que todavía por decisión propia nos empeñamos en retener en nuestra mente y corazón.
“Parece que cuando todo deja de tener importancia nos invade un dolor indescriptible y es necesario aprender a olvidar” (Shos)
Muchas veces nos rompen el corazón, pero no por amar demasiado, sino por el desamor. Y aquí está la clave: podríamos morir de amor, claro está que en sentido figurado… Al seguir leyendo este articulo te darás cuenta porqué te lo digo.
El amor es la causa más maravillosa de este mundo amigas queridas, de eso ni duda cabe. El amor mueve montañas como la ilusión de una mujer y su fe. Se convierte en un poderoso detonante para generar fuerzas extraordinarias que también pueden llegar a mover al mundo entero. Basta con asomarnos al mundo particular de cada uno de los enamorados: Una sonrisa, un beso, una mirada, una flor, un detalle… bastan para poner a cada uno “fuera de órbita” (como se estila decir), para pisar sobre una alfombra mágica de nubes con aroma a pétalos de rosa. Entonces con justa razón se podría decir que una mujer enamorada es capaz de llevar hasta el cielo a su hombre y de amarlo, abrazarlo y protegerlo con su hermosa sábana de estrellas.
En estos días el amor está por todos lados: En las tiendas, en los centros comerciales, en las plazas, en los parques, etc.
A muchas personas les duelen estas fechas, por dolores pasados, por amores perdidos en el tiempo, heridas que no han cerrado… mucho dolor causan estas fechas.
Y la pregunta siempre viene a la mente: ¿Cómo se recupera un corazón herido?
En las arenas milenarias del alma, de donde emana el profundo aroma de cielo, donde el murmullo del mar de la inspiración se escucha claro, cuando se piensa alto, donde el canto de la ilusión se matiza en llanto, donde duelen los latidos del corazón porque se ama, donde el sol nace cada día, aunque parezca nublado, allí queremos guardar los secretos del sentir, del querer, del desear, del exigir y del soñar.
No importa cuál es el motivo que te ha llevado a vivir o sobrevivir en esa casa habitada por el dolor, la angustia, la desesperación, el llanto incontrolable, el autocastigo, las violaciones y mil cosas más que te hacen sentir como una cucaracha y como un ser incapaz de seguir habitando este mundo… porque no hay un sólo lugar del planeta donde tu dolor encaje con la alegría del resto del mundo, nadie te entiende y nadie sufre lo que tú estás sufriendo, eso lo sabes muy bien.
Nancy, ahora una mujer adulta que ha vivido una vida dura, fue violada de niña en la familia, su infancia y juventud arruinada… Ahora nos cuenta:
Después de haber sido violada por mi padrastro me convertí en una niña rebelde, parecía que no le tenía temor a nada ni a nadie, enfrenté peleas con hombres y mujeres, aprovechando mi confusión y desorientación, mi padrastro retomó el abuso sexual…
Ha llegado otra navidad más a nuestras vidas; pero quizá esta duele más que todas para algunas de nosotras, por muchos motivos…
La alegría agridulce que se trata de retener casi a la fuerza en el corazón, nos recuerda que muchas cosas ya no podrán ser esta navidad; los seres queridos que se han ido este año y los años anteriores ya no están con nosotras, ¡ya no estarán nunca más!, y cuánta falta nos harán sus risas, sus bromas, sus palabras, sus acciones… ¡Ya no puede ser!
No se encuentra en ninguna biblioteca, diccionario, vocabulario o libro alguno, las palabras exactas para describir el dolor que nos invade cuando perdemos a un ser amado.
La muerte de alguien querido que es parte vital en nuestro diario vivir, es el alfa y el omega en nuestra vida, se detiene la historia y empieza una nueva etapa sin ese alguien.
¿Sabían ustedes amigas queridas que la palabra “melancolía” tiene su origen desde la Grecia primitiva?
Y qué curioso parece esto, pero un médico de aquella época llamado “Hipócrates” la asoció al humor negro y a la bilis que se produce en el hígado, derivada de la amargura y el dolor. Más tarde en el año de 1725 aparece otro personaje, Sir Richard Blackmore (médico británico), quien le da el nombre de: “depresión” como se le conoce hoy día en el área de la psiquiatría científica actual.
No, el amor no es cruel; lo cruel son las circunstancias en que se vive el amor.
No se deja de amar a una persona por los defectos que tiene. Muchas veces son esas mismas cosas horribles del ser amado lo que nos mantiene enamoradas. Tratar de buscar el olvido es cuestión de tiempo, no se borra el amor con una sola pincelada, menos aún si ha sido tu gran amor. Lo peor de todo esto son los recuerdos, las cosas que se han vivido junto a ese ser; eso sí que duele y cuesta mucho tiempo dejar de pensar en ello. Olvidar es imposible, los grandes amores no se olvidan siempre están allí esperando a que escuches alguna canción, algún olor, para que todo te vuelva a la mente y vuelva tu corazón a sufrir.
Cuando perdemos algo en nuestras vidas, sea por el motivo que sea, queda un gran vacío, queda una especie de dolor en el pecho que es muy difícil de sacar.
A eso le llamamos sentimientos, algo capaz de sacarnos llantos de la nada, y no queda más que llorar y llorar. Es la única manera que nuestro dolor se va limpiando y vamos sanando por dentro…
Hoy dejamos todas nuestras cosas de lado, para arropar a Doral, nuestra compañera del equipo de Toda Mujer es Bella que en el día de hoy se despide de su querida hermana Eva.
El Señor ha querido llevársela, y no hay palabras que en este momento podamos decir que hagan menor el dolor que se siente.
Sólo aquellos que hemos perdido un ser querido, sabemos realmente que no tiene consuelo. Nosotras las mujeres todas, sin distinción, sólo debemos unir nuestros corazones, nuestras manos, y en una oración pedirle al Señor paz para nuestra querida Doral y su familia, mientras pasan estos momentos tan horribles, de perder un ser amado.
La mujer de nuestro mundo amigas queridas, tan capacitada y preparada física y emocionalmente como está para enfrentar los más grandes retos de dolor, de estudio, de trabajo, de análisis, de esfuerzos y súper-esfuerzos constantes, y repetidos con tantos sacrificios, va minando su existencia poco a poco y dejándola al servicio del amor que siente por el hombre, la va fraccionando en mil pedacitos de su hermoso y poderoso corazón, y va dejando en cada corazón que le rodea, muchos trocitos de su alma sin pedir nada a cambio.
Generalmente en la mayoría de los casos de rompimientos sentimentales, el hombre se va muy a gusto, y la mujer se queda atrapada en un mar de lágrimas, dolor, tristeza, impotencia, rabia, desesperación y unas ganas de gritarle: “¿Porqué me haces esto? ¿Por qué lastimas mi corazón que es tuyo?”
Y en el caso de los amigos y amigas a quienes les das la mano y se toman con todo y pié, qué difícil es pararles el alto y decirles: “Hey, no abuses de la confianza que yo he depositado en ti, aprende a respetarme, soy tu amiga, no tu tonta”
En la vida hay muchas situaciones de dolor, sufrimiento, incertidumbre, desesperación e impotencia atroz, y todas ellas muy diferentes. Es difícil buscar respuestas: Hay amores que mueren y que en la mayoría de los casos, nadie sabe a dónde se van, ni en qué cementerio de la vida yacen, ni cuál fue el motivo real de que se hayan extinguido.
No todos los días son iguales, muchas veces nos levantamos con mucho ánimo, otras veces simplemente no queremos ni levantarnos, nos da pereza empezar un nuevo día…
Tenemos demasiados problemas, nos sentimos cansadas, tan agobiadas de nuestra realidad que preferimos huir y hacer como que no pasa nada, y que todo está bien en nuestras vidas.
Esta es la historia real de una maravillosa mujer, su matrimonio, y su experiencia. Felizmente casada, con una hija, buena situación económica, gozaba de un amor envidiable desde su juventud:
Yo estaba muy enamorada de mi pareja, juntos tuvimos una hija, y aunque él siempre tenía que ir de un lado a otro y yo también trabajaba, nuestra vida era más o menos normal.
Podía confiar ciegamente en él, lo era todo para mí. Siempre tenía el detalle de llegar a casa a la hora justa, nunca había lugar a dudas en nuestra relación, la palabra “infidelidad” no estaba en nuestra boca.
Pero un día algo cambió y la felicidad se transformó en un mar de lágrimas.
No sé, muchas veces nos hacemos esta pregunta, y aun cuando parece que lo tenemos todo no somos felices.
No estamos contentas con nuestra vida, con lo que hacemos, con el modo en que hemos echado por la borda todos nuestros planes… y de repente nos miramos al espejo, encontrándonos con la mirada perdida, preguntándonos si estamos donde debemos, el motivo por el que tomamos ciertas decisiones del pasado sin escuchar los consejos que se nos ofrecieron…
Y somos infelices.
Cuantas veces hemos pensado en ese amor que se ha tenido, y por motivos que muchas veces no comprendemos, no pudo ser,
o no resultó.
Esta es la historia real de una amiga:
Tu amor era lo más importante para mí, te conocí a través de Internet, ¡y cuántas horas lindas pasamos entre chat y chat, postales, regalos que nos enviábamos y que nos hacían muy felices!
Todas mis noches y mis días eran para ti, todas esas ilusiones las soñamos juntos, planificando un hogar y una vida común. Todo era un bello sueño de amor. Yo lejos de ti, con un continente que nos separaba, pero no nos importaba porque eramos el uno para el otro.
Las cosas malas nunca llegan solas, siempre viene una tras la otra. No sabría explicar la razón por la que es así, pero hay que salir de eso cuanto antes, y afrontar los hechos. De nada nos sirve quedarnos en la cama lamentando lo que no fue o lo que pudo ser…
Creo que la más cruel soledad es aquella que llega cuando alguien que se ha amado mucho se marcha para no volver nunca más. Puede que sea porque se ha ido al cielo, con nuestro Señor. Es posible que sea cierto eso de que nos hace falta muchas vendas de amor con las que intentar sanar esas heridas, o al menos, que con ayuda de Dios ya no duela tanto el recordar. Lo más duro se vive cuando te despiertas y sabes que no puedes llamarle, ni decirle nada, que se fue y no volverá más.
No hay nada más difícil que despertar cada mañana recordando que quien tanto has amado se ha ido para siempre. No sabes cómo enfrentar la soledad, no sabes qué pasará con tu vida, pues nunca te esperas que de la noche a la mañana puedas perder a quien tanto amas.
Éramos muy felices, nuestras charlas eran de grandes y pequeñas cosas, todo parecía tener importancia para ti, y me lo transmitías. Tenías bondad para todo aquel que te necesitaba, hoy es muy triste saber que ya no estás, y empiezas por etapas a ver la vida junto a esa persona que tanto se amó.
Muchas veces nos hacemos el propósito de lograr algo, construimos sueños, los maduramos, y las mujeres somos tan intrépidas que hasta nos lanzamos seguras de lograr lo que queremos, y cuando no lo logramos sentimos que se nos viene el mundo encima para aplastarnos.
Si bien es cierto, que algunos sueños son irrealizables o inalcanzables, se requiere de nuestra firmeza y determinación para poder reconocerlo y aceptarlo. Por sí solos, algunos sueños jamás podrán ver la luz del sol por nuestros ojos, tenemos que forjarlos, no sólo construirlos con la imaginación.
“¡No quiero eso!”
“¡No me gusta cómo te vistes!”
“¿Dónde has estado?”
¡Cuantas veces habremos escuchado esas palabras!
Vamos a nuestra historia:
Yo era muy feliz, tenía una vida propia, trabajo, independencia, todo parecía irme muy bien, en todos los sentidos, me había criado con unos padres sencillos pero feliz, los domingos era día de reunirse con la familia, mis hermanos, entonces nada parecía hacerme daño.
Hoy volví a leer esta reflexión, y quise contarla, me parece algo lindo pero muy triste, y creo que muchas nos veremos reflejadas en ella:
Nunca hagas florecer una sonrisa diciendo “te amo”… para después hacer rodar una lágrima diciendo “olvídame”…
Pues el amor es más bonito que una ilusión, y tú podrías sentir la misma lágrima que alguien ya lloró por ti.
Veamos hoy como nos sentimos cuando pensamos que nuestros problemas no tienen solución,
como nos desesperamos pensando que lo que en su momento estamos enfrentando lo que muchas veces le llamamos “problemas sin solución inmediata”.
Muchas veces perdemos el control por cosas que si bien es cierto, afectan o alteran nuestra vida, no son algo que no tenga una solución, pienso que todo evento por muy difícil que sea tiene arreglo, pero muchas veces en lugar de buscar una solución gastamos tiempo y energía en lamentarnos y en auto compadecernos.
La mujer desde tiempos pasados se sometía a los caprichos y órdenes del varón, desde que nacía la tenían predestinada a ser ama de casa, madre y esposa sumisa, enseñándole las labores del hogar, tiempos aquéllos en que no existía la equidad de género, parecía que nacer dentro del sexo femenino era sinónimo de obediencia, sumisión y sobre todo el bajar la
cabeza ante el macho que ordenaba.
Mujeres, se habla muy a menudo de nuestro amor, de nuestro desamor, de las penas y congojas que muchas veces atormentan nuestro corazón, nos niegan y nos negamos a nosotras mismas a ser la alegría del mundo.
Mujeres,
celebremos nuestra vida:
Seamos la alegría, e inspiración pensemos que si somos fuertes como mujeres, podemos hacer este mundo más fuerte.
Hola mis amigas, hoy les traigo una historia, ojalá nadie pasara por estas situaciones, pero ocurren:
Eramos una pareja de enamorados, trabajábamos los dos en una misma empresa, muy prestigiosa.
Cuando nos conocimos yo era una mujer profesional, él había dejado los estudios para trabajar.
Nos amábamos, teníamos todo para ser felices, pero yo veía que él no era plenamente feliz pues no se sentía realizado profesionalmente. Lo hablamos, y decidimos que se fuera a otra ciudad para terminar sus estudios, sólo le faltaban dos años.
¿Dónde quedó la luz de tus ojos mujer? ¿Hacia donde huyó tu sonrisa de miel? ¿De qué o de quién se esconden los latidos profundos de tu cálido corazón?, ¿Por qué ya no cantas como lo hacen los pájaros al amanecer?
¿Por qué callas, sufres y lloras paloma herida por las corrientes de la vida? ¿No quieres mirar más hacia la colina por donde salen diariamente para ti, los rayos del sol?
Muchas veces pasamos por situaciones tan malas que sólo quisiéramos despertar y descubrir que todo fue un mal sueño, ¿verdad?
El dolor es muy grande cuando se ha querido tanto, cuando se ha vivido grandes emociones, cuando soñamos que todo era para siempre porque nunca en nuestras bocas estuvo la palabra “adiós”…
Se preguntarán el porqué de este título, bien, a través de mi vida, de los altibajos vividos, he llegado a conocer diversidad de seres que están envueltos en sus diferentes problemas, íntimos quizás, pero que se notan en su mirada, en su hablar, en su sonreír cansado, se nota en la manera en que su cuerpo responde al contacto, se nota en esas manos que húmedas se encuentran al tomárselas en un cálido saludo.
Estoy consciente que en estos tiempo vivimos en un constante estrés, la vida misma nos lleva en un continuo vaivén cual remolino constante que nos abraza, muchas veces no sabemos qué rumbo tomar, no sabemos qué actitud tomar, cómo responder ante los sucesos diarios o el futuro mismo.
Cuando encuentras a alguien en la vida, una amiga, le vas entregando esa confianza de comentarle algunas cosas, te vas adentrando en esa amistad lentamente y la envuelves en el núcleo y entorno de tu vida misma.
Sientes que encuentras a la persona ideal hasta el grado de tomarla como apoyo en todo lo que rige ese entorno tuyo, sabes que puedes confiar plenamente en su persona pues su forma de ser contigo te lo demuestra a cada momento, confías de tal manera que vas dejando en sus manos parte de lo que vas construyendo con el paso del tiempo y sabiendo los mil y un trabajos que te va costando todo esto.
El corazón de la mujer, es la zona más emotiva de todo su cuerpo, y la parte más elevada de todo su ser.
El alma de nosotras las mujeres es tan frágil y entregadamente fiel, porque está compuesta de sentimientos cálidos y tibios como los rayos matutinos. Sin embargo, puede que ni aún así, el hombre (hay excepciones), sea capaz de verlo claro ni pensar tan alto, como lo puede lograr una mujer que va por la vida, remendando con los hilos de ternura, su propio corazón.
Cuando algo se rompe dentro de nosotras no se nota de forma inmediata, puede doler, pero con los días se hace mucho peor.
Esto nos pasa a cualquier nivel, por ejemplo, si de pronto una amiga se va de tu vida, una amiga con quien compartías muchos temas, muchas noches de chat, y muchas confidencias… no pienses que te dolerá sólo al principio, nada de eso, te dolerá mucho más con el pasar de los días.
“¡Ya no puedo más, me estoy muriendo de dolor!”
Esta frase tan común hoy en día entre las mujeres del mundo, pareciera haberse convertido en un orgulloso lamento a la insensatez. Y voy a invitar a todas nuestras amigas a escarbar un poquito en nuestro interior:
¿Por qué se sufre tanto por amor? ¿Por qué lloramos tanto las mujeres y nos destrozamos abrazadas a la impotencia, a la soledad, al desaliento, al abandono y al dolor cuando alguien nos rechaza, nos engaña, nos traiciona, nos humilla, nos manipula o nos hiere de alguna manera?
Hay veces en la vida en las que tenemos muchísimas preguntas para todo cuanto nos ocurre, pero las respuestas nunca llegan cuando las deseamos, llegan cuando menos se nos las esperamos…
Hoy les traigo una historia real, de una valiente mujer que supo enfrentar la infidelidad de aquel a quien creyó cuando le prometió serle fiel toda la vida.
En la vida hay muchos tipos de amores, y no es verdad que sólo se ama una vez. Muchas veces pensamos que estamos enamoradas, y pasa cada vez que alguien nos interesa, creemos que será nuestro amor para toda la vida; pero cuando nos traiciona sentimos que no era la persona que soñábamos.
Hay amores tan destructivos que hacen que dejes todo a un lado para ir detrás de ellos y cuando te das cuenta ya es muy tarde, te encuentras en un país lejano, sin parientes, y lo peor de todo, sin dinero y llorando por aquel amor que pensaste que era el que esperabas.
¿Alguna vez te has preguntado por qué te enamoras de quien no debieras?
¿Por qué te atraen aquellas personas que no te convienen y que incluso pueden hacerte daño?
Las mujeres que se sienten atraídas por hombres problemáticos, distantes e inaccesibles, suelen acabar junto a hombres que no les convienen y por ello sufrir mucho de amor.
En ocasiones necesitamos sanar nuestras heridas del pasado, saber perdonar y perdonarnos nosotras mismas por los errores cometidos…
porque mientras no hagamos eso no vamos a poder construir una nueva vida.
Muchas veces nos han herido, muchas veces nosotras mismas hemos herido a alguien cercano a nuestra vida, y es ahí donde debemos canalizar todas nuestras fuerzas, en ser una persona diferente, una persona capaz de dejar atrás el pasado y de volver a comenzar.
Me preguntaba un sacerdote amigo: ¿Por qué escribes tantas cosas con esa seguridad? Humildemente levanté la vista para contestar:
“Ay padre, será porque siempre escribo cada letra con el corazón puesto en mis manos y con mis ojos a veces bebiéndose mi propio llanto”
¿Quién podría escribir tantas cosas desde el alma sin abrazarse con el corazón de la lluvia de Dios? ¡Me encanta deslizar mis pasos suavemente bajo la lluvia, porque en las huellas voy dejando todos mis tropiezos de enseñanza!
Veamos entonces mis amigas queridas todas, qué, o cuál vínculo tan lleno de misterio se encierra en la dulce lluvia que cae del cielo en las tardes de verano, con las lágrimas de una mujer que siendo otoño, florece como la lluvia en plena primavera.


