Archivo de Septiembre de 2007
Les contaré de una situación común para cualquier mujer, sé que a muchas les caerá como agua para chocolate:
Te llevas bien con tu pareja, hasta que claro… aparecen las cuentas.
Entonces vienen las preguntas y nosotras comenzamos a mentir…
“Mmmm ¿ese vestido es nuevo?” -pregunta él.
Nosotras con cara de sorpresa: “¿¿NUEVO?? ¡Pero si lo tengo desde hace ya mucho tiempo! Lo que pasa es que no te enteras…”
(Obviamente mentira, hace apenas unas horas que lo traemos de la tienda).
Vamos a tratar hoy amigas queridas, un tema interesante que nos llevará a recordar algunos aspectos importantes que toda mujer debe tomar en cuenta
antes de anticiparse a asumir el papel de víctimas, en vez de victimarias.
Me estoy refiriendo enfáticamente a los “Pre-Juicios”, que son pensamientos y supuestos anticipados a los hechos, pero con un trasfondo delicado, que de manera imprudente o deliberada, algunas mujeres se atreven a remarcar como una SENTENCIA, adjudicándolos como hechos reales, sin tener elementos suficientes para rebatirlos, ni pruebas contundentes con las cuales puedan demostrar aquello que están “carburando” en la cochambrosa madeja de hilazas enredadas de la mente. ¿Por qué no decirlo así?… Total… ¿qué más da?, si de alguna manera tenemos que decirlo.
A veces caminamos por la vida en soledad, llenos de ese sentir que nos da la melancolía,
y cuando menos lo esperas te ves rodeado de amigos, de esas personas que dan todo sin pedir a cambio nada, esas personas que en los momentos más tristes están contigo, te alientan, te dan el apoyo moral… esos amigos de Internet.
Cuantas veces hemos estado sumidos en depresiones, y ahí están ellos, apoyando con sus palabras, con sus letras, y sientes que vale la pena seguir con vida, porque sabes que no estás sola, que bastará con apretar una tecla, tu computadora se prenderá, y los amigos aparecerán.
Hablar de secuestros, amigas queridas, ya son palabras mayores, y vamos a enfocar este tema, precisamente en esta tónica que resulta importante e interesante desglosar de manera urgente, profunda y sincera, con el ánimo de incursionar un poco más en lo que ya nos resulta muy conocido: “El estancamiento de emociones y sentimientos que permanecen y yacen cautivos en la mente y a veces hasta en el corazón de una mujer que no puede (por más que quiere), deshacerse de esas ansiedades obsesivas y enfermizas de una razón atormentada, que le impide ser feliz, aún teniendo motivos suficientes para serlo.”
Artículo de: Sheila Morataya-Fleishman.
Cuántas veces antes de salir a una fiesta te has mirado y repetido: “si tan sólo tuviese las piernas más delgadas… si mi cabello fuese más lacio o no fuese tan crespo… si mis manos no fuesen tan huesudas… si mi pecho fuese más grande o más pequeño… Si mi trasero fuese más firme, si mi nariz no fuese tan grande… ¡Que fea me veo!“
Y así, sintiéndote disgustada has salido a la calle envuelta en una falsa seguridad, pues en tu interior realmente te sientes frustrada e insegura con tu cuerpo. Andas pensando: “Hay muchísimas mujeres mucho más bonitas que yo, y que además poseen una personalidad mucho más interesante que la mía…”
Artículo de: Lisania Meléndez-Rhoton
A simple vista son totalmente inofensivos; pequeños rectángulos plásticos con letras escritas y adornados con logos de diversos colores. ¡Qué bonito! ¡Cuánto color! Ah, pero no nos dejemos engañar… Esos mismos rectangulitos plásticos pueden llegar a ser muy peligrosos para nuestra vida económica si no sabemos usarlos.
¿De qué estoy hablando? Pues de las tarjetas de crédito, las grandes “compañeras” de la sociedad de hoy.
Es el propósito de este tema, profundizar seriamente en los llamados “Amores a control Remoto”, que por cierto gustan tanto a algunas personas adictas al sexo, principalmente a aquellas que son principiantes en estas cuestiones de índole muy personal.
Se conoce que las emociones son más intensas cuando mantenemos los ojos cerrados, ¡jo! ¿por vergüenza? –quizá no tanto sea por vergüenza- sino porque sube más la adrenalina cuando usamos la imaginación y hasta la necia fantasía.

