Archivo de Mayo de 2008
¿Qué se siente al estar gorda?
, -le pregunté a una amiga muy querida- aprovechándome del cariño y del exceso de confianza que ella siempre me ha brindado, y también con el ánimo no de ofenderÃa ni de lastimarla, sino de apoyarla dándole un buen choque psicológico a sus emociones y a sus intenciones, para con ello hacerla reaccionar, ya que la vi muy entusiasmada y dispuesta, abrir con ansias el refrigerador (nevera), de su propia casa.
Mi vida era tranquila con mi esposo, un hombre trabajador, todos los fines de semanas llevábamos a los niños al parque. TenÃamos un amor estupendo, una vida tranquila, él era todo para mÃ, no me importaba lavar ajenos, tener que preparar comidas para otras personas, éramos felices, hasta que un dÃa llegó con un PC.
Desde ese dÃa ya no se acostaba, se pasaba noches enteras chateando y mirando pornografÃa.
¿Cuántas veces nos quejamos de la rutina? ¿Cuántas veces ya cansadas de esa rutina caemos en depresión?
Siempre he pensado que nosotras las mujeres tenemos la solución en nuestras manos, aun antes de que un problema empiece.
Caemos en la rutina, porque la mayorÃa de veces, pensamos equivocadamente que cuidando del hogar y nuestras obligaciones estamos cumpliendo con una obligación, pensamos también que cuidando nuestra apariencia fÃsica externa, es suficiente para mantener nuestro matrimonio.
Qué curioso resulta pensar, que cuando se trata de hablar o recordar el pasado, las mujeres lo sentimos como un imán que nos atrae poderosamente, que nos atrapa, y que nos seduce con tantos recuerdos, aunque éstos, no sean a veces demasiado gratos.
Pero eso precisamente es lo que nos parece más interesante, que demos vueltas en cÃrculo vicioso a los recuerdos, que demos rienda suelta a la imaginación girando libre por todas las paredes de la mente y del alma.
La mujer desde tiempos pasados se sometÃa a los caprichos y órdenes del varón, desde que nacÃa la tenÃan predestinada a ser ama de casa, madre y esposa sumisa, enseñándole las labores del hogar, tiempos aquéllos en que no existÃa la equidad de género, parecÃa que nacer dentro del sexo femenino era sinónimo de obediencia, sumisión y sobre todo el bajar la
cabeza ante el macho que ordenaba.
Se dice que la curiosidad es la mejor amiga de las mujeres y la más fiel amiga porque también es mujer, y no pocas veces las mujeres del mundo nos hemos tenido que tragar ese cuento chino, aceptando obligadamente la etiqueta que nos han colgado gratuitamente desde tiempos muy remotos, ¿quién lo inventó? –no lo sé- pero…
Hablar de curiosidad, es asociarla inmediatamente a la mujer, ¿por qué sucede eso? ¿lo saben ustedes amigas?
Hoy tenemos una invitada especial, Paola Diaz, de Chicas Emprendedoras, que nos trae excelentes consejos para las mujeres-E (emprendedoras):
¡No Perdamos el Fuego, Emprendedoras!
Y sÃ… cuando llegamos casi a mitad de año, puede ser la época donde empezamos a tener las defensas bajas, el cansancio nos acosa, las energÃas nos abandonan y claro que esto no quita que las actividades continúen, sigamos con las obligaciones profesionales y personales. Me pregunté qué podemos seguir haciendo para no perder el fuego emprendedor.
