Somos como somos, en gran parte, gracias a nuestras madres.
Ellas son las que más han influido en nuestras vidas: en cómo vivimos, cómo percibimos el mundo… y cómo nos vemos a nosotras mismas.
Ninguna madre es perfecta (y las relaciones entre madre e hija a menudo están llenas de conflictos y tormentas), pero el AMOR entre una madre y su hija sí que es perfecto y permanece, siempre, imperturbable. ¡Amamos a nuestras madres!
¿Quién no ha tenido alguna vez una cita? Nos suelen provocar ansiedad y nervios, nos enloquecemos probando atuendos y nos preguntamos cuál será la mejor forma de comportarnos para que todo salga como esperamos…
Solamente recuerda que lo mejor y más importante que puedes hacer es ser tú misma: auténtica, original… ¡bella!
La mayoría de las mujeres desean verse bellas, ¿pero cuánto están dispuestas a sufrir para conseguirlo?
¿Hay mujeres dispuestas a desfigurarse o a morir para conseguir esa ansiada belleza? Sí, las hay. Desafortunadamente, las mujeres llevan sufriendo durante siglos para conseguir una belleza que… ya poseen.
Por culpa de la vergüenza dejaste de hacer muchas cosas que desearías hacer.
Por culpa de la vergüenza dejaste de ir a sitios a los que desearías ir…
Por culpa de la vergüenza sacrificas mucho, demasiado.
Es hora de tomar las riendas de tu vida, eres valiosa y tienes motivos para sentirte orgullosa por quien y como eres.
“Chisme”
(según el diccionario) es “noticia o comentario, verdadero o falso, sobre las vidas ajenas, con el cual se pretende hablar mal de alguien o enemistar a unas personas con otras”.
En la propia definición queda claro que es algo negativo. Como mujeres positivas y valiosas, aunque los chismes nos tienten, debemos saber echarlas fuera de nuestras vidas.



