Entradas con la etiqueta ‘fidelidad’
El amor no sólo se da y se recibe, el amor necesita ser trabajado, construido, fortalecido y protegido.
Toda relación pasará por sus altos y bajos, pero para que el amor perdure ha de tener dedicación diaria, esfuerzo por ambas partes, aceptación del uno y el otro, arrepentimiento, perdón y saber ceder de vez en cuando. El amor es bellísimo, pero requiere de trabajo, como todo lo bueno.
Leer el resto de esta entrada »
¿Te gusta este artículo?
Recibe artículos y fotos para mujeres:
El amor es sufrido y complicado. En ocasiones nos sentimos solas, ignoradas y olvidadas. La relación pasa por altibajos, pero ahí estamos los dos con el pase de los años…
El amor verdadero no es como la de un cuento, que aparece y se queda para siempre. El amor hay que trabajarlo a diario, sólo así podrá ser eterno.
Eres mujer, eres especial y única. Tu pareja no encontrará a nadie como tú. Si tú te decides y luchas por ello, podrás mantenerle a tu lado.
Para amar hay que dar libertad, dejar que actúe según sus sentimientos, sin acosarlo, sin andar detrás de cada cosa que hace.
Si lo haces le aburres, si ves o sientes que siempre tienes que estar acosándolo es muy posible que esa persona no sea para ti.
Una mujer que ama y da libertad es una mujer segura.
¿Se puede ser infiel con el pensamiento? ¿Es malo pensar en otra persona cuando se tiene pareja? ¿Si sólo son pensamientos, crees que importa?
La fidelidad es de cuerpo y es de mente. Así como también es cierto que quien en realidad ama, jamás será infiel…
Siempre que iniciamos una relación pensamos que será para siempre, que no tiene porqué pasar nada malo, que eso “le puede suceder pasar a otras, no a mí”…
Pero para que una relación realmente dure, es necesario estar constantemente esforzándose en hacer que funcione. Se puede lograr, pero deberemos poner mucho de nuestra parte.
¿Quién era, Amor? -dijo él con tono de preocupación.
Mi marido… -murmuró ella poniéndose su ropa interior.
¿Y qué te dijo? -preguntó el amante exaltado.
Dijo que hoy no viene a cenar a la casa, porque estaba cenando contigo…
¿Qué nos lleva a los seres humanos a romper nuestros acuerdos de amor? ¿Para qué uno se compromete con una pareja y luego “busca afuera”? ¿Por qué nos permitimos ir tras la aventura?
La traición y la falta de palabra es un condimento bastante pesado de digerir cuando forma parte de nuestro pan diario, como cuando constantemente se nos lanzan palabras mal intencionadas y encubiertas de traición. Frases traicioneras que se nos dicen a la ligera referentes a cosas como “esos kilitos de más” o las “elecciones que hemos tomado de vida” o referentes a “nuestros sueños y gustos”. Todas las traiciones hieren, las que faltan al compromiso y las que faltan a la fidelidad prometida.
El valor de un hombre no se ve por la cantidad de mujeres que logra, sino por saber mantener enamorada a la misma durante toda la vida.
Es lógico desconfiar de tu pareja si cuando le conociste él fue amante por estar contigo engañando a su esposa. Él ya tenía dueña y fue infiel por estar contigo, ¿cómo se puede esperar fidelidad de alguien así?
Cuando se está en una relación amorosa todo nos hace felices, todo es alegría, y supone una linda etapa de nuestra vida… pero ¿qué pasa si esa persona que amas es de otra?
En casos así, todo se complica, hace falta retomar nuestras vidas, ver si el camino que hemos tomado es el adecuado, si lo que estamos haciendo es lo correcto y si es lo que no hará felices en nuestra vida.
¡Qué bonito es ver una pareja de ancianos juntos de la mano!
Siempre se les mira y admira porque a pesar de los muchos años se les puede ver juntos y caminando por la vida. Son matrimonios eternos, esos que hoy en día ya es difícil encontrar.
Hoy día siempre estamos dando prioridad a cosas banales, nos despreocupamos de lo que realmente importa: la buena convivencia.
“Confianza” es una palabra muy usada en nuestro lenguaje, no importa en qué clase social vivamos. Y dependemos de ella en gran manera. Para nuestro desarrollo emocional y mental, la confianza es muy importante.
Cuando vamos al médico porque nos sentimos enfermos y comenzamos a decirle los síntomas que tenemos, lo hacemos en la confianza de que nos curará. Cuando compramos productos por el Internet, tenemos la confianza de que recibiremos lo que hemos comprado y así, sucesivamente, podríamos seguir mencionando ejemplos…
“La confianza es difícil de obtener, fácil de perder”
Cuando formamos una relación se supone que es para toda la vida, queremos que nos amen, nos respeten y sobretodo exigimos fidelidad, porque esto es un punto fundamental para una relación: la confianza y la fidelidad.
Cuando las personas se enamoran también se sienten con el derecho de hacer como una posesión su amor, cada uno sólo le pertenece a esa persona y punto, cualquier tercero es un peligro y hay que cuidarse de ello.
Este tema, pretende abrir surcos profundos a la reflexión, caminos nobles hacia el entendimiento y brindar una fuente de aprendizaje, que al compartirla con todas ustedes de manera franca, gentil y respetuosa, también nos brinde a todas, la oportunidad de aportar sugerencias a quien las pida, enseñar a quien no sabe, y de expresar (sobre todo), los más profundos sentimientos del alma, que aquí entre mujeres, nos es más fácil, más sencillo y más cómodo.
Ocurre todos los días, y como a muchas mujeres, incluso las casadas, puede que te esté costando despedirte definitivamente de un hombre que pertenece a otra mujer. Seguramente nunca te mintió, desde el principio te confesó que había otra mujer en su vida, pero claro, cuando se está enamorada no es fácil decir adiós.
Pero, ¿tenemos derecho a destruir un hogar por no saber escoger un hombre sin compromisos?
Cuando algo se rompe dentro de nosotras no se nota de forma inmediata, puede doler, pero con los días se hace mucho peor.
Esto nos pasa a cualquier nivel, por ejemplo, si de pronto una amiga se va de tu vida, una amiga con quien compartías muchos temas, muchas noches de chat, y muchas confidencias… no pienses que te dolerá sólo al principio, nada de eso, te dolerá mucho más con el pasar de los días.
Amigas del alma:
En el presente tema, vamos a revisar algunos conceptos sobre el factor “Intriga” que tanto devasta y a veces hasta aniquila las emociones de la mujer.
Un pronóstico digno de analizar como fenómeno socio-cultural, no menos interesante e importante de señalarlo como el eje principal de la discordia y el altercado. Un suspenso en que a veces se manifiesta como una causa o motivo alarmante de preocupación, angustia, desesperación, rupturas y muerte de las ilusiones y de los sentimientos femeninos.
Hola amigas, esta semana ando muy ocupada por lo que pensé que estaría bien ponerles esta hermosa reflexión, que seguramente les gustará:
Nos dicen que a tus años y a mis años ya no tenemos edad para amarnos. Que nos espera por todo hogar las cuatro paredes de un asilo, como única ventana la luz de un televisor, como única emoción las partidas de cartas, como única compañía el calor de un animal y como única esperanza esperar un nuevo día.
¡Yo sigo vivo! Mis manos todavía pueden acariciar, y mis labios se mueren por volver a besar los tuyos. Mis pies aún recuerdan los viejos pasos de baile, y mis brazos todavía pueden estrecharte con fuerza, para cálidamente protegerte, otra vez, de cualquier viento.
Hoy vamos a tratar un tema muy evidenciado y discutido en la actual sociedad, donde algunas mujeres se sienten orgullosas de ser “Las esposas” y otras mujeres se muestran inconformes con sólo pensar que están usurpando un lugar que por derecho civil no les corresponde legalmente, pero que definitivamente ni una ni otra tendrían razón en determinadas circunstancias para enorgullecerse ni molestarse, según como vamos a enfocar nuestro artículo de hoy.
(Artículo de nuestra querida amiga Doral)

Hace días, una amiga me hablaba de lo mucho que sufría en su relación con su pareja, y ella y me preguntó:
¿Hasta dónde debo seguir el llamado de mi corazón?, ¿Hasta dónde debo meter un freno en la razón como mujer y como ser humano?
Le contesté:
Nunca tengas miedo de amar.
A medida que la razón entre en tu corazón, será cuando aprenderás a dar amor a otro ser… hay que saber hasta donde amar.




