Entradas con la etiqueta ‘Pareja’
Vivimos en un mundo “globalizado”, hoy día podemos tomar un avión o un tren y viajar miles de kilómetros… podemos sentarnos en nuestro cuarto frente a la pantalla del pc, y conocer a alguien en el lado opuesto del mundo…
Unas veces por internet, otras veces por trabajo, estudios, o lo que sea: hoy día es común tener un amor en la distancia. ¿Pero cómo se sobrelleva?
En este artículo algunos pequeños consejos para lograr que una relación en la distancia pueda funcionar.
¿Estás casada, de novia, o empezando una relación? Hoy hablaremos del lado maravilloso del amor. El amor es realmente maravilloso, el amor debe hacer que te sientas FELIZ.
Puedes tener tus altibajos, pero a mi manera muy personal de ver las cosas, esos momentos deben ser pocos y de fácil solución… porque cuando amamos y somos amadas, el amor se encarga de arreglar, de manera casi mágica, las piezas en su lugar…
Un momento de pasión compartida y desenfrenada, un momento de dejarnos llevar por lo que el cuerpo o los deseos nos llame a hacer… tan sólo un momento de pasión puede llegar a provocar una catástrofe en nuestras vidas.
Muchas personas se dejan llevar por estos sentimientos, quizás por aburrimiento, por hastío, por cambiar de rutina… muchos factores pueden influir para que se llegue a tener esos momentos, pero eso no es amor, no hay que confundir los estados de una persona…
Para el amor no existe condición social, religión ni estrato social; es una necesidad, un sentimiento del que ni ricos ni pobres podemos prescindir. Estamos siempre a la espera del milagro del amor, llega o creemos encontrarlo en cualquier momento, así sin proponérnoslo, sin buscarlo nos llega muchas veces con todas nuestras expectativas: “guapo, inteligente, emprendedor, tiene dinero y lo que es mejor aún: me ama”.
Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido: yo, porque tú eras lo que yo más amaba; y tú, porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo: porque yo podré amar a otras como te amaba a ti, pero a ti no te amarán como te amaba yo.
- Ernesto Cardenal
Siempre pensamos que nuestras historias son únicas e irrepetibles, mas no es así, cada persona va arrastrando sus vivencias, nadie es totalmente desdichada y nadie es completamente feliz…
“Recordar es volver a vivir” es un dicho muy popular…
Después de ruptura sentimental, es hermoso traer a nuestra mente cosas que en su momento nos hicieron felices…
¿A quien no le gustaría volver a vivir los momentos maravillosos del ayer? ¿Pero qué pasa cuando ese gran amor, que en un tiempo fue maravilloso, nos hace sufrir en las últimas fases de su existencia?
Cuando pensamos en unir nuestra vida a la de otra persona, nuestra mente se concentra en solamente “ser felices hasta que la muerte nos separe”, muy poco nos ponemos a pensar que el deseo de unirnos a otra persona puede ser sólo la combinación de hormonas e ignorancia, o por no querer estar solas. No cabe duda que el amor puede conquistar muchas cosas, ¿pero nos detenemos a pensar que existen muchas diferencias y problemas que surgen tan pronto como la convivencia empieza?
¡Qué bonito es ver una pareja de ancianos juntos de la mano!
Siempre se les mira y admira porque a pesar de los muchos años se les puede ver juntos y caminando por la vida. Son matrimonios eternos, esos que hoy en día ya es difícil encontrar.
Hoy día siempre estamos dando prioridad a cosas banales, nos despreocupamos de lo que realmente importa: la buena convivencia.
De niñas soñamos con un príncipe azul… imaginamos que nos lleva en sus brazos a un hermoso lugar, y suspiramos intensamente pensando que nos amará toda la vida…
A medida que vamos creciendo nos vamos dando cuenta de que la vida no es como la soñamos, que la realidad es otra, que nos toca escribir nuestra propia historia. Y en ese punto nos confundimos porque no sabemos cómo ir tejiendo nuestras ilusiones, sueños, con la realidad que nos toca vivir.
“Confianza” es una palabra muy usada en nuestro lenguaje, no importa en qué clase social vivamos. Y dependemos de ella en gran manera. Para nuestro desarrollo emocional y mental, la confianza es muy importante.
Cuando vamos al médico porque nos sentimos enfermos y comenzamos a decirle los síntomas que tenemos, lo hacemos en la confianza de que nos curará. Cuando compramos productos por el Internet, tenemos la confianza de que recibiremos lo que hemos comprado y así, sucesivamente, podríamos seguir mencionando ejemplos…
Cuando estás en una relación, a veces se da el caso en que tu pareja pueda “sincerarse” contigo, contándote el tipo de mujeres que le atraen. Puede que sea más delgada, más inteligente, más mona que tú… Te habla de los atributos físicos que le atraen, algunos diferentes a los que tú tienes. Si esto es algo ocurre en tu relación actual, y escuchas a tu pareja hablar de estas cosas, tu pareja no te conviene, es una persona destructiva para ti.
Pues sí, es posible. Tal vez no tanto como “absoluta”, ¡pero sí la vida feliz que mereces!
En nuestro diario batallar por una vida tranquila estamos siempre tratando de encontrar nuestra alma gemela. En la desesperación y deseo, queremos que la persona que escogemos para compartir el resto de nuestra vida comparta con nosotras tanto los buenos momentos como los malos…
Cuando las parejas rompen no es fácil ni para el que se va ni para el que se queda.
Tanto antes de tomar el paso de separarte como después haber roto con tu relación, debes pensar en lo que te llevó a la separarte de tu pareja. Necesitas tener claro los motivos por los que la relación ha terminado. Es importante que te tomes tu tiempo para ello para pensar en ello, porque no quieres estar dentro un tiempo dudando, desconfiando de tus sentimientos y preguntándote si hiciste bien o mal… Sentirse insegura con una separación es agotador, te lleva a estar comiéndote la cabeza, preguntándote cómo está y con quién está…
Muchas veces las mujeres pensamos que con amar es suficiente, que con entregar nuestro corazón y sentimientos es suficiente…
Sin embargo con el paso del tiempo nos damos cuenta de que se van agotando los deseos de entregarnos sexualmente, nos cuesta hacer el amor entregándonos plenamente, y acabamos haciéndolo simplemente porque el cuerpo así lo desea, porque nuestra pareja lo pide, y por cumplir con uno más de nuestros deberes de esposa, al igual que también tenemos que lavar, planchar o preparar la comida aún cuando no nos apetece.
Una de las cosas más hermosas para muchos seres humanos (esencialmente para la mujer), es tener la facultad excelsa de saber cómo expresar sus más profundos sentimientos, y saber tocar las fibras más íntimas, las más sensibles del corazón de sus seres queridos.
Sin embargo; no todas las personas pueden, saben, o quieren exteriorizar lo que sienten. Para esas almas intimistas, ermitañas, solitarias, desconfiadas y de cierta forma “hurañas” e “inexpresivas”, significa un reto muy grande, muy difícil abrir los arcos fuertes de sus sentimientos para poder decir: ¡Te quiero!, tal pareciera que temen decirlo. Leer el resto de esta entrada »
El amor es el sentimiento más noble y más puro, y pese a ello, también es el sentimiento más difícil de comprender.
Muchas veces se escucha decir “me gusta estar con él/ella porque es una persona muy buena, pero no quiero enamorarme”.
Y en muchos casos, no es porque no les guste la idea de amar y ser amadas… sino más bien porque ya están en otra relación.
El mando a distancia (o control remoto) de la televisión es la causa de muchas peleas de parejas que conviven juntos. Cuando el televisor está en el dormitorio ya te imaginarás la que se arma… la persona que tiene el control es la que decide lo que van a ver, y si los dos no quieren ver la misma cosa se entra en una discusión.
Aunque parezca increíble, la vida está en incesante movimiento, renovando constantemente todas las cosas y a todas las personas: Los árboles mudan sus hojas, sus flores y sus frutos, el año cambia de estaciones, la semana cambia de dias, el día cambia sus horas, y las horas se multiplican en minutos, segundos y fracciones de segundos. Sale el sol y torna donde todas las mañanas vuelve a salir. La bebé que emerge del vientre materno, de pronto se hizo toda una mujer y a su vez aprendió a transformar sus propias impresiones, ¡Todo se da por ley de orden natural! y se da de manera coordinada con el medio ambiente y sus elementos naturales, los contextos socioculturales y el lenguaje que nos permite expresar nuestros más profundos sentimientos, pensamientos y emociones, de manera gradual, tal como lo hace la naturaleza que no procede con apresuramientos.
Siempre hemos tenido la convicción y los sueños de saber que cuando nos llegue el amor éste será por siempre y para siempre.
Vivimos en ese mundo en el que esperamos conocer a ese príncipe azul, al cual le entregaremos todo nuestro amor y nos amará de tal manera que tornarán nuestra vida en un hermoso cuento de hadas…
Cuando hay una reunión familiar o de amigos, pareciese que muchas veces no podemos ser cariñosos con nuestra pareja, con nuestros padres, hijos, y decir a quienes nos rodean “te quiero”.
Nunca deberíamos dejar de decir cuánto nos importan sus cosas, estar más tiempo con nuestros hijos, interesarnos por sus cosas aunque sean “cosas de niños”, deberíamos escucharlos más detenidamente pues nunca se sabe cuando podemos aprender de alguien, ya sea mayor o menor que nosotros, todo el mundo tiene algo que decir.
“Sin compromiso”, la frase suena liberadora en cualquier contexto, y en cuestiones “amorosas” se vuelve una tentación a la que a muchos no les da pena sucumbir, los amigo-vios con derechos, los “Frees” o los amigos con derecho son la muestra.
Mientras, los príncipes azules, los novios empalagosos y los esposos tradicionales están en peligro de extinción, en la era donde “hasta que la muerte los separe” suena a demasiado…
Cuando estás enamorada y deseas construir tu vida junto a esa persona, lo menos que piensas en esos momentos es en las ideas que tienes sobre la religión. Muchas personas se casan a pesar de ser distintas sus ideas y creencias, pensando que el tiempo limará esas asperezas. Pero no creo que con el tiempo se suavicen, al contrario, a la larga esas diferencias son verdaderas peleas dentro del hogar.
En el tema anterior vimos los aspectos básicos para transformar nuestro estilo de vida a través de las técnicas de autoanálisis y jerarquización de nuestros roles que nos llevan a comprender la forma de vida que tenemos y el estilo que nos gustaría tener. Por supuesto la forma de vida implica a las cosas materiales: Cómo visto, qué alimentos consumo, qué hábitos, costumbres y vicios me predisponen a enfermarme.
En síntesis: Qué forma elijo de vivir. El estilo de vida ya concierne a estados mentales, es algo psicológico.
Un gran amor está en todas nuestras cosas, en nuestra mente, y lo peor: vive en nuestro corazón. Es muy difícil olvidar un amor, pero podemos dejar de extrañar con el tiempo y lograr hacer cosas que pensábamos que ya no volveríamos a hacer.
Es bonito cuando se viven esos amores maravillosos, pero también muy tormentoso cuando llega la hora de recapitular y volver a comenzar nuestra vida. No podemos arrastrar un pasado toda la vida, hay que salir adelante por nosotras mismas o por nuestras familias.
Cuando comenzamos una relación de amor pensamos que nuestra pareja no nos hará sufrir, todo es amor y ternura, y sólo estamos pensando en esos instantes iniciales que compartimos.
Pero nos olvidamos de que hemos sufrido mil penas de amor por causa de alguien que antes pensamos que era nuestro amor eterno…
(Puede ser usado en tu contra)
Hola amigas, creo que muchas de ustedes nos darán la razón con esta tema, es algo controvertido pues se supone que cuando decides unir tu vida con una pareja no se debe tener secretos ni nada extraño, pues la confianza y la lealtad son bases fundamentales en toda relación.
Muchas personas que nos cuentan en “Historias de la vida real” nos han traído esta inquietud: Tú escoges a una persona, el amor que siempre has esperado, ese ser que vive en tu corazón y hoy es dueño de todos tus pensamientos y prácticamente de tu vida…
Hoy les traigo una historia muy conmovedora de una mujer que ha sufrido mucho:
Se casó muy joven, tuvo dos hijos maravillosos, pero por cosas de la vida tuvo que quedarse sola con ellos y se le cerraron las puertas de su hogar y familia.
Era una mujer muy trabajadora, que por más que trabajase no le alcanzaba para nada. Tuvo que ir a una casa de esas donde los hombres pagan para conocer damas, pero como recepcionista y señora de la limpieza. Trabajó diligentemente, de forma honrada y honesta, pues sus hijos eran su razón de vivir.
La lucha por encontrar el verdadero amor no se termina nunca, estamos siempre a la espera del milagro del amor y un día, así sin proponérnoslo, sin buscarlo nos llega con todos sus accesorios: Es guapo, inteligente, emprendedor, tiene dinero y lo que es mejor, me ama.
¿Y qué acerca del hombre que compra sentimientos…?
Hola mis amigas:
Según los estudios que he leído, las mujeres somos las que más leemos los sms de nuestras parejas, y es verdad porque somos más celosas, estamos pendientes quien envía todos esos mensajes y por qué motivos.
¿Tenemos razón?
Claro, porque hoy en día la infidelidad es como el pan de cada día…
Hola mis amigas, cada día vemos y escuchamos la frase “soy casada y tengo un amante” o viceversa.
Cuando estás casada y por los motivos que sean dejaste de ser feliz con esa persona que escogiste para pasar el resto de tu vida, y las cosas no salieron como pensabas, tu soledad y la tristeza pueden llevarte a una amarga vida… Te encontraste con un amante, ese que siempre espera, es paciente, te comprende, te ama, y te dice todas las cosas que tú deseas oír. Vuelve a salir el sol en tu vida, ya tus días están llenos de colores y mil mariposas están rodando en tu estómago. Te sientes enamorada.
Parece que siempre nos ocurre, cuando queremos dejar de pensar en alguien siempre le estamos recordando.
Puede ser alguien que amamos y que nos hizo daño, o alguien que por los motivos que fuesen no pudo ser, y ahora queremos dejar de pensar en él, pero como un fantasma en la noche, y por muchas cosas buenas que nos puedan suceder en la vida, no logramos olvidar, o igual incluso en el fondo no queremos olvidar.
Vaya frase tan trillada, ¿verdad amigas?
Cuántas de nosotras hemos sufrido por el amor de nuestra vida, a cuántas mujeres nos ha tocado ser humilladas, pisoteadas, golpeadas, ofendidas, etc., cuántos de los hombres que amamos nos dejan por otra mujer, que es más joven, más hermosa, o tal vez no nos dejan por otra, nos dicen su clásica frase:
“No eres tú, soy yo el que estoy mal”
— ¿Perdón? Mhhh, o sea que ¿después de que pasa el tiempo se dan cuenta que algo está mal en ellos?
¡Vaya, qué interesante!
Amigas, siempre pensamos en la otra (o la amante) como la quita maridos, la intrusa, ¿verdad? y mencionarla a muchas hasta se nos enrosca la nariz y ponemos cara de enojo,
aunque es bien sabido por nosotras, que también los hombres tienen la culpa por andar de locos, sabiendo que tienen un compromiso en su vida. Andan de ojo alegre buscando a quien mirar o conquistar, como si fueran unos lindos adolescentes en busca del primer amor, qué ridículos ¿no? y luego las esposas tendemos a desquitarnos con la rival, gritándole groserías y obviando la responsabilidad del marido infiel.
Ella es una mujer entregada a su familia y trabajo, es maestra de primaria, su vida transcurría feliz con sus dos hijos, su esposo a quien ayudaba para que se superara apoyándolo tanto económica como moralmente en sus estudios, con el paso del tiempo decidieron regresar a su ciudad natal. 
Ambos consiguieron trabajo en la misma ciudad, viajando todos los días una hora mientras sus niños se quedaban a cargo de la abuela materna, el estudiando los sábados, su trabajo como era por etapas a veces viajaba con ella, otras tantas se quedaba en su trabajo ya que le tocaban guardias, su trabajo consistía en el área de seguridad pública, ella impartiendo clases en una escuela primaria.
Hola mis amigas, hoy les traigo una historia, ojalá nadie pasara por estas situaciones, pero ocurren:
Eramos una pareja de enamorados, trabajábamos los dos en una misma empresa, muy prestigiosa.
Cuando nos conocimos yo era una mujer profesional, él había dejado los estudios para trabajar.
Nos amábamos, teníamos todo para ser felices, pero yo veía que él no era plenamente feliz pues no se sentía realizado profesionalmente. Lo hablamos, y decidimos que se fuera a otra ciudad para terminar sus estudios, sólo le faltaban dos años.
Muchísimas veces en la vida nos encontramos con parejas que ya no saben qué hacer para que sus relaciones mejoren.
Una historia… una vida:
Nos casamos jóvenes, y tenemos dos hijos… pero nuestra vida se ha vuelto aburrida y llena de reproches, ya no hay caricias ni salidas a cenar, todo se ha vuelto muy rutinario. Mi pareja sólo desea sexo conmigo, y tras obtenerlo se vuelve alejado, lleno de sus actividades.
Cuando encontramos en nuestra vida a ese ser que nos va enamorando con sus palabras, con sus miradas tiernas, con sus pequeños detalles, nos va envolviendo poco a poco en su entorno hasta dejarnos enamoradas de él, le vamos entregando de nosotras todo, hasta llegar el momento de consumar ese amor, en esa primera noche de entrega, de pasión mezclada con ternura haciendo de nuestra vida íntima toda una bella fantasía, tal cual cuento de hadas en donde dice al final… “y vivieron felices para siempre”…
Pero al paso del tiempo, con el ir y venir de la vida, esa pasión se va enfriando entre los dos, el cansancio, el hogar, la vida misma con sus altibajos en economía, en los hijos…
Abrimos ese baúl en donde guardamos esos bellos recuerdos, ese ayer que nos llenó de alegría, de ilusiones, ese ayer en el que soñábamos con dominar el mundo con nuestro amor, ahí, escondido en el fondo al hurgar, salen esas cartas atadas con un listón rosa y entre ellas esa foto del primer amor de tu vida, ese amor que se vio truncado al vivir una aventura en una noche cualquiera, los recuerdos llegan a ti y suspiras.
Hay veces en la vida en las que tenemos muchísimas preguntas para todo cuanto nos ocurre, pero las respuestas nunca llegan cuando las deseamos, llegan cuando menos se nos las esperamos…
Hoy les traigo una historia real, de una valiente mujer que supo enfrentar la infidelidad de aquel a quien creyó cuando le prometió serle fiel toda la vida.
Cuando tienes en ti esos 40 años que se ven interesantes ante los demás, estás sola, son tus noches llenas de anhelos, de ilusiones, de deseos de tener a tu lado a alguien a quien confiarle tus cosas, alguien que te de un abrazo y te abrigue en ellos cuando sientas angustia, cuando sientas ganas de llorar, cuando sientas que te va llegando esa depresión….
¿Alguna vez te has preguntado por qué te enamoras de quien no debieras?
¿Por qué te atraen aquellas personas que no te convienen y que incluso pueden hacerte daño?
Las mujeres que se sienten atraídas por hombres problemáticos, distantes e inaccesibles, suelen acabar junto a hombres que no les convienen y por ello sufrir mucho de amor.
Trataremos esta vez de mirar dentro de nosotras, para discernir cómo tratamos a nuestros conflictos emocionales.
Muchas veces un mal entendido, una palabra dicha en el momento menos indicado nos puede llevar a discusiones o distanciamientos que abren brechas insalvables en la vida de una pareja.
Si gritas tú… ¡yo te grito más fuerte!
Esta historia es más común de lo que creemos, un día descubres que eres feliz con tu pareja y decides compartir tu vida a su lado. Convivir con alguien, aún cuando se le ame, no siempre resultará fácil, hay que pensar que por muy perfectos que sea el uno para el otro en ocasiones sentirán que son dos personas distintas, dos personas con diferentes maneras de vivir, y diferentes culturas.
Era una de esas tantas veces que discutíamos
sobre cosas sin importancia, hablábamos de trivialidades, y así nos debatíamos en banalidades.
Siempre a la espera de la ansiada hora para salir a mi trabajo, tú para el tuyo donde pasarán las horas estrepitosamente, y tú, inmutable sentado en la oficina mirando tras la ventana la cotidiana vida, sin hacer nada por cambiar la misma rutina.
Tú preocupándote de leer el periódico para ver el deporte, primero el baseball, luego todos los demás, aunque ni lo entiendas, es sólo costumbre como toda tu vida que se basa en costumbres.







