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No es fácil romper con el pasado, porque lo pasado forma parte del quienes somos hoy. Pero hay veces que el pasado nos persigue y nos condiciona en el presente como no debiera hacerlo.
Como cuando una relación termina mal… que intentamos olvidarlo pero no lo logramos, puede incluso estar haciéndonos pensar que siempre será así, que siempre nos irá mal…
Pero como mujeres no podemos ser tan débiles, debemos aprender a romper con el pasado para saber avanzar en la vida.
La vida me ha enseñado que para seguir adelante, avanzar y no quedar estancada es necesario no tener miedo a lo que hemos dejado atrás.
Los recuerdos siempre estarán en nuestra mente y corazón, queriendo salir hacia afuera, no hay que temer llorar y mostrar nuestras debilidades, al contrario, debemos dejar nuestros sentimientos y nuestro pasado libre, para que pueda volar bien lejos.
Hay veces en las que nos preguntamos el porqué no conseguimos dejar de amar a alguien que nos ha hecho daño. Toda la magia que una vez existió entre los dos se ha esfumado, y hemos pasado de “querer amar” a “querer dejar de amar”, pero no lo logramos.
Pareciera que siempre estamos apostando nuestro amor y nuestros sentimientos en una ruleta rusa que siempre nos premia con la desdicha, el desprecio y el desamor… Todo ello por amar sin pedir nada a cambio.
Muchas veces nos preguntamos porqué el amor nos hace sufrir, nos trae de cabeza y no nos permite pensar o hacer nada bien.
Pareciera que siempre entramos a un mundo de amor e ilusiones para luego sufrir por aquello que tan felices nos hizo tiempo atrás…
Cuando nos rompen el corazón una y otra vez podemos acabar pensando que no vale la pena enamorarse, pues siempre se acaba sufriendo.
Pero no es así, al menos no debiera ser así, y hay algo que puedes hacer al respecto…
A lo largo de nuestras vidas vamos acumulando muchas cosas, penas, alegrías, tristezas, nostalgias y amores que un día fueron todo en nuestra vida y hoy por las razones que sean han quedado en sólo eso: recuerdos.
Esas mochilas con las que vamos cargando todos los días hacen que todo pese más de lo debido, por lo que convendría descargarnos de muchas de esas frustraciones y desamores para que caminemos por la vida sin tanto peso.
Nuestros amores del ayer siempre están presentes en nuestro vivir diario y si nos damos cuenta, cuanto peor estamos más pensamos en nuestro amor del pasado.
Cuando lo pasamos mal siempre tienden a regresar a nuestra memoria los tiempos que estuvimos con ese romance. Sin darnos cuenta acabamos idealizando demasiado ese pasado y a ese hombre del pasado. Pueden haber pasado 20, 30 o más, y seguimos recordándolo más y más…
Cuando estamos descontentas con lo que hacemos o tenemos siempre tendemos a recordar el pasado, aquellos momentos del pasado en los que nuestra vida era mejor, era feliz, o en la que las cosas simplemente funcionaban como debe ser…
En el pasado siempre encontramos los mejores momentos, las mejores oportunidades (algunas que perdimos), mejores relaciones, hombres, amistades… ¡Ay, cómo deseamos poder volver atrás!
“En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable.” (Diego Marchi)
Todo ser humano guarda algún secreto dentro de su corazón y lo guarda de forma hermética.
Son secretos de esos que no se revelan nunca, que nunca contamos ni contaremos… secretos que nos acompañarán a la tumba.
Muchas personas tienen una capacidad especial de recordar todo tipo de situaciones, quizás sólo les cueste recordar que a veces es bueno olvidar.
Por otro lado, hay muchas personas muy distraídas y olvidadizas, y aunque en ocasiones haga gracia cómo olvidan ciertas cosas, a veces tanto olvido sólo trae dolor de cabeza para quienes le rodean. Puede que una esposa deje pasar que su marido olvidó su cumpleaños, pero olvidar el día de su boda ya es algo mucho más grave…
La felicidad nos alcanza cuando nos enamoramos: Estamos tan felices que todo nos parece bonito, no pensamos en nada más, sólo en nuestro amor, ese ser especial que ocupa todo nuestro espacio. Incluso respiramos por él, todo lo hacemos por ese amor. Estando enamoradas no hay mañanas que amanezcan mal, sólo rebosantes de felicidad.
Pero la vida no es perfecta, y a veces tanta felicidad tiene un trágico final. Un final del que debemos saber recuperarnos…
El pasado está presente en tu mente, y a veces también en tu corazón.
El pasado como aquél amor que un día viviste en forma tan rápida, aquél amor que aunque breve te llenó de incontables momentos bellos y selló tu vida para siempre, mismo que por azares del destino perdiste y hoy te empeñas en recordar…
La felicidad y el dolor son dos componentes de la vida, todos los días, y a todas horas, nos encontramos con estos sentimientos. Con el tiempo hemos aprendido a no dar demasiada importancia a aquellas cosas que no nos dan felicidad, y hemos aprendido a vivir con más motivos para ser felices que para estar todo el tiempo tristes.
Llevamos casi tres años desde que iniciamos este proyecto de Toda Mujer es Bella. Y en este tiempo, poco a poco, hemos intentado aprender a dejar atrás situaciones que un día nos hicieron mucho mal…
Miles de mujeres se desesperan por encontrar ayuda, consejo o algo que les ayude a olvidar no sólo el amor de quien se fue, sino también la forma tan injusta en la que fueron tratadas, se les desvaloró, y no fueron correspondidas.
Pero muchas veces son esas mismas mujeres quienes continuamente traen de vuelta los sentimientos y recuerdos del pasado que tanto necesitan olvidar.
¿Y cuál es esa verdad?
Que hay que perder
para ganar.
Suena fácil, incluso sencillo, pero no lo es. Especialmente si nuestra relación sufre de muchos percances, cuando esos mismos sueños que un día alimentaron nuestras vidas ya no están, cuando esa persona que era tu vida se fue, te ha sido infiel, o cuando tus amigos con los que compartías tus alegrías tus penas, ya se han ido, están demasiados ocupados para atenderte.
Se casó enamorada, entregada a la vida del hogar, sin pensar muchas veces en ella misma, siempre pendiente de su esposo y de los dos hijos que procreó en ese matrimonio, con el paso del tiempo su vida cambió de manera radical, ya no se le veía como la mujer enamorada, ya no sonreía ni se sentía feliz y esa alcoba se convirtió en una cárcel de cuatro paredes que le ahogaban, que le hacían sentir deseos de escapar muy lejos.
En algunos momentos de nuestras vidas hemos escrito sentimientos y vivencias de aquello que nos ha ocurrido en la vida. Quizás escribimos de algo que nos marcó profundamente, y que aún después de muchos años lo seguimos pensando, añorando, y recordando.
Creo que hace bien escribir, sacar fuera todo aquello que muchas veces callamos por no poder habla. El tiempo ha pasado, esos tiempos que vienen a tu mente ya son parte del pasado, y ahora podrías escribir de ello. Plasmar por escrito aquello que tu corazón necesita soltar de algún modo.
Cada vez son más las personas que se unen a las redes sociales para reunirse con sus amigos y familiares. Estas redes sociales también están sirviendo para hacer nuevas amistades. Las redes sociales (facebook, hi5, myspace y más) también nos brindan la oportunidad de contactar personas que hace mucho que dejaron de ser parte de nuestras vidas, en muchos casos, contactar con personas de las que no hemos tenido ninguna noticia en años…
Dicen que la debilidad se supera dejándola atrás, y que las necias fantasías duran hasta que te decides a abrir los ojos a la realidad. Pero desgraciadamente, la mayoría de las mujeres que han sufrido demasiado por amar a quien no ha sabido valorarlas, respetarlas ni merecerlas, se niegan a renunciar a la esperanza, no están dispuestas a soltar las riendas de sus sufrimientos aunque éstos sigan doliendo más allá de la piel. ¿Por qué sucede esto? ¿Será porque les gusta sufrir y disfrutan su sufrimiento? ¿Será porque les agrada sentirse víctimas principales o mártires de primera clase? ¿Será que piensan que entre más lágrimas derramen en esta vida, más pronto se ganarán el pase o boleto para llegar más rápido al cielo?
Cuando vivimos envueltas en el ayer, en ese pasado que tanto nos lastimó, nos olvidamos de que en la vida existen cosas bellas, momentos bellos, olvidamos que aún podemos encontrar un mundo de ilusiones con tan sólo despertar a esa vida que se nos ha vuelto monótona y vacía. Esa vida en la que vivimos quejándonos del pasado, que todavía por decisión propia nos empeñamos en retener en nuestra mente y corazón.
Muchas veces, nos empeñamos en no dejar ir el pasado, lo llevamos con nosotras a donde quiera que vayamos, lo tenemos impregnado en nosotras y lo dejamos salir en cualquier momento, no importa en donde estemos, tal parece que nos preocupa mucho que quienes están cerca no se olviden que somos víctimas, que nos deben compadecer, de la misma forma con que nos compadecemos a si mismas.
En la vida siempre hay situaciones que deseamos olvidar por completo…
Quisiéramos olvidar etapas de nuestras vidas en las que fuimos muy infelices, etapas en las que nos faltó todo y nada nos sobraba, sueños que nunca se realizaron, proyectos que dejamos atrás, sueños que por nuestra edad ahora sólo podemos modificar y tratar de ser felices con lo que tenemos.
Un gran amor está en todas nuestras cosas, en nuestra mente, y lo peor: vive en nuestro corazón. Es muy difícil olvidar un amor, pero podemos dejar de extrañar con el tiempo y lograr hacer cosas que pensábamos que ya no volveríamos a hacer.
Es bonito cuando se viven esos amores maravillosos, pero también muy tormentoso cuando llega la hora de recapitular y volver a comenzar nuestra vida. No podemos arrastrar un pasado toda la vida, hay que salir adelante por nosotras mismas o por nuestras familias.
Hoy leeremos una carta:
No porque nos alejemos el uno del otro significa que te olvidase, para bien o para mal formas parte de mi vida, de mis recuerdos, estás en mis cosas a pesar del tiempo que nos perdimos tú y yo…
Nuestro amor era un amor maravilloso, juntos tejíamos los sueños de una historia de amor, nada podría alejarme de ti o tú de mí.
La mujer de nuestro mundo amigas queridas, tan capacitada y preparada física y emocionalmente como está para enfrentar los más grandes retos de dolor, de estudio, de trabajo, de análisis, de esfuerzos y súper-esfuerzos constantes, y repetidos con tantos sacrificios, va minando su existencia poco a poco y dejándola al servicio del amor que siente por el hombre, la va fraccionando en mil pedacitos de su hermoso y poderoso corazón, y va dejando en cada corazón que le rodea, muchos trocitos de su alma sin pedir nada a cambio.
¿Lloras por tus sueños rotos mujer? ¿No puedes olvidar a tu gran amor? ¿El hombre que amas está en otro país y no puedes estar con él? ¿Tu vida se ha convertido en un infierno al sentirte tan sola, desamparada y tan triste? ¿No puedes encontrar al amor de tu vida? ¿Anhelas quizá vivir en otra situación? ¿Quieres retener el pasado de tu vida casi a la fuerza? ¿Te causa sufrimiento recordar a quien amaste y te abandonó? ¿Te engañaron o te traicionaron en lo más profundo de todo tu ser? ¿Por qué sufres? ¿Por qué lloras mujer de luz? ¿Será que no encuentras tu cauce ni el sentido a tu vida?
Parece que siempre nos ocurre, cuando queremos dejar de pensar en alguien siempre le estamos recordando.
Puede ser alguien que amamos y que nos hizo daño, o alguien que por los motivos que fuesen no pudo ser, y ahora queremos dejar de pensar en él, pero como un fantasma en la noche, y por muchas cosas buenas que nos puedan suceder en la vida, no logramos olvidar, o igual incluso en el fondo no queremos olvidar.
No sé, muchas veces nos hacemos esta pregunta, y aun cuando parece que lo tenemos todo no somos felices.
No estamos contentas con nuestra vida, con lo que hacemos, con el modo en que hemos echado por la borda todos nuestros planes… y de repente nos miramos al espejo, encontrándonos con la mirada perdida, preguntándonos si estamos donde debemos, el motivo por el que tomamos ciertas decisiones del pasado sin escuchar los consejos que se nos ofrecieron…
Y somos infelices.
Qué triste es pensar amigas queridas, que una mujer esté o pueda estar privada de su libertad, que no pueda disfrutar de la sonrisa de sus hijos, de la belleza de las flores del campo, del canto de los pájaros, del sonido del agua al correr por los arroyos del bosque y las riveras de los ríos, del aire siempre meciendo las hojas de los árboles, y de los rayos del sol, colándose por las montañas, valles y colinas…
Hay una película muy linda donde la valentía y el coraje de una mujer es una prueba fehaciente que a través de los años las mujeres hemos sabido ser fuertes ante la adversidad y nunca nos caemos, y si lo hacemos luego nos levantamos y seguimos luchando por nuestros sueños, familias, o por lo que haga falta.
Mi tema es… ¿Qué se ha llevado el viento?
Qué curioso resulta pensar, que cuando se trata de hablar o recordar el pasado, las mujeres lo sentimos como un imán que nos atrae poderosamente, que nos atrapa, y que nos seduce con tantos recuerdos, aunque éstos, no sean a veces demasiado gratos.
Pero eso precisamente es lo que nos parece más interesante, que demos vueltas en círculo vicioso a los recuerdos, que demos rienda suelta a la imaginación girando libre por todas las paredes de la mente y del alma.
Hola amigas,
Hoy hablaremos de esos amores que alguna vez tuvieron un puesto muy especial en nuestros corazones, pero que por cualquier motivo nunca se logró concretar, y que no por ello los olvidamos, sino que al contrario, cuanto más tiempo pasa y más personas conocemos el recuerdo de aquello tan bonito se vuelve a marcar con más fuerzas, hoy quizás estamos casadas, quizás tenemos otra vida, pero en nuestro ser aún vive el recuerdo de aquel que una vez se amó tanto.
Cuando algo se rompe dentro de nosotras no se nota de forma inmediata, puede doler, pero con los días se hace mucho peor.
Esto nos pasa a cualquier nivel, por ejemplo, si de pronto una amiga se va de tu vida, una amiga con quien compartías muchos temas, muchas noches de chat, y muchas confidencias… no pienses que te dolerá sólo al principio, nada de eso, te dolerá mucho más con el pasar de los días.
Abrimos ese baúl en donde guardamos esos bellos recuerdos, ese ayer que nos llenó de alegría, de ilusiones, ese ayer en el que soñábamos con dominar el mundo con nuestro amor, ahí, escondido en el fondo al hurgar, salen esas cartas atadas con un listón rosa y entre ellas esa foto del primer amor de tu vida, ese amor que se vio truncado al vivir una aventura en una noche cualquiera, los recuerdos llegan a ti y suspiras.
“Los recuerdos no mueren, los recuerdos son la raíz del alma y el nutriente de nuestros actos presentes”“Muchas veces necesitamos limpiar nuestro almacén interior de cosas feas, de tristezas y dolores para encontrar la liviandad que nos haga fluidos y libres de ataduras, de pesadas cargas que no se pueden llevar tanto tiempo a cuestas. Pero en otros momentos recordamos actos pasados, ejemplos idos, rostros ausentes que emergen de la memoria para devolvernos una sonrisa, el valor de un principio o el principio perdido. Son esas cosas que atesoramos en el almacén de la vida y de los recuerdos porque detrás de cada acto hay… un niño aprendiendo a vivir. Ese eres tú, soy yo.”
(Vía Maria Elena Alaimo)
Hoy caminando por las calles de mi ciudad te recordé… eras mi amor, mi primer amor, ese que te hace soñar, que te hace feliz con sólo nombrarlo… Sí, hoy pensé en ti.
¿Quién no ha tenido un amor de esos que de alguna manera siempre continúa viviendo en nuestras vidas aún cuando compartimos nuestra vida con otro? Posiblemente un “amor platónico” que nunca se olvida…
¿Los recuerdos son aquellas cosas que se fueron o los que están con nosotros cada día?
Los recuerdos se van sumando en un ejercicio de paciencia que me pone nostálgica en demasiadas ocasiones.
Muchas veces pienso si son todas las situaciones que ya no están, o viven permanentemente en nuestro día a día..
Esta es la historia:
¿Por qué nos cuesta tanto dejar las cosas que nos hacen daño?
Hay una máxima del Sr. Thomas Jefferson que admiro mucho:
“Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado”.
En éste marco, tenemos que aceptar que es muy hermoso vivir con sueños e ilusiones, pero con los pies bien puestos en la tierra.
Hay amores que nunca se olvidan. Pero…
(Pero a veces es necesario, borrarlo de nuestras vidas aunque un pedazo de corazón se nos vaya en ellos)
Tengo un tesoro de palabras que se llama “Cuando Vuelven los Fantasmas“, léanlo…
Amig@s;
Cuando te enamoras de alguien, seas hombre o mujer, y te das por entero a ese cariño que piensas que será para toda la vida…
Y del que por diferentes razones el destino nos arranca ese amor… sufrimos, lloramos, y nos quedamos en la cama sin querer que amanezca. No podemos ni mirar el día de mañana, pues nuestros ojos ya están tan llenos de lágrimas y dolor… Leer el resto de esta entrada »



