Entradas con la etiqueta ‘recuerdo’
La vida me ha enseñado que para seguir adelante, avanzar y no quedar estancada es necesario no tener miedo a lo que hemos dejado atrás.
Los recuerdos siempre estarán en nuestra mente y corazón, queriendo salir hacia afuera, no hay que temer llorar y mostrar nuestras debilidades, al contrario, debemos dejar nuestros sentimientos y nuestro pasado libre, para que pueda volar bien lejos.
Hay veces en las que nos preguntamos el porqué no conseguimos dejar de amar a alguien que nos ha hecho daño. Toda la magia que una vez existió entre los dos se ha esfumado, y hemos pasado de “querer amar” a “querer dejar de amar”, pero no lo logramos.
Pareciera que siempre estamos apostando nuestro amor y nuestros sentimientos en una ruleta rusa que siempre nos premia con la desdicha, el desprecio y el desamor… Todo ello por amar sin pedir nada a cambio.
Nuestros amores del ayer siempre están presentes en nuestro vivir diario y si nos damos cuenta, cuanto peor estamos más pensamos en nuestro amor del pasado.
Cuando lo pasamos mal siempre tienden a regresar a nuestra memoria los tiempos que estuvimos con ese romance. Sin darnos cuenta acabamos idealizando demasiado ese pasado y a ese hombre del pasado. Pueden haber pasado 20, 30 o más, y seguimos recordándolo más y más…
Cuando estamos descontentas con lo que hacemos o tenemos siempre tendemos a recordar el pasado, aquellos momentos del pasado en los que nuestra vida era mejor, era feliz, o en la que las cosas simplemente funcionaban como debe ser…
En el pasado siempre encontramos los mejores momentos, las mejores oportunidades (algunas que perdimos), mejores relaciones, hombres, amistades… ¡Ay, cómo deseamos poder volver atrás!
Constantemente escuchamos a hombres y mujeres lamentarse por lo que se perdió y lo que se fue…
Entre lágrimas y lamentos, tratan de convencerse a si mismos que vale la pena esperar, porque no pueden aceptar que si se fueron sus parejas es porque el amor se fracturó, se escapó por la ventana de la irresponsabilidad y la falsedad. ¿Por qué la mujer no trata de borrar de su mente las frases que le hacen pensar que todo volverá a ser como antes?
Desde tiempos memorables, la música ha servido de fondo para muchos acontecimientos de nuestra vida:
Nuestra madre nos arrulló con canciones de cuna y en la escuela nos enseñaron canciones de príncipes encantados y hadas maravillosas. Durante nuestra adolescencia nuestros sueños y ensueños fueron enmarcados por las primeras canciones románticas y con ellas empezamos a estar conscientes de que el amor algún día llegaría a nuestra vida…
La tristeza es un estado de animo desde el que sólo la persona que lo esta pasando podrá solucionarlo.
Hay momentos en nuestras vidas que pareciera que todo viene cuesta abajo, que todo es gris, y que estamos en un gran agujero negro del que no encontramos salida.
La tristeza siempre va marcada por un acontecimiento que ha sucedido recientemente en la vida.
La vida de la mujer se basa en ilusiones y proyectos, por ejemplo, ser esposa y madre entre otros. La mujer se prepara profesionalmente, como ama de casa, se prepara mentalmente para ser madre y lo logra, le fabrica al hijo un mundo de ensueños y hasta se prepara para ser abuela, ¿pero se prepara la mujer para la irreparable y dolorosa pérdida de un hijo?
La felicidad nos alcanza cuando nos enamoramos: Estamos tan felices que todo nos parece bonito, no pensamos en nada más, sólo en nuestro amor, ese ser especial que ocupa todo nuestro espacio. Incluso respiramos por él, todo lo hacemos por ese amor. Estando enamoradas no hay mañanas que amanezcan mal, sólo rebosantes de felicidad.
Pero la vida no es perfecta, y a veces tanta felicidad tiene un trágico final. Un final del que debemos saber recuperarnos…
La vida cada día se nos presenta con diferentes matices: algunas veces la alegría es tanta que no sabemos ni podríamos describirla, otras veces pueden ser momentos de mucho dolor, desesperación, incertidumbre, confusión… e incesantemente buscamos respuestas. ¿A dónde se van todos esos sentimientos? ¿Existe el olvido, la resignación o un lugar en donde preservar los momentos felices?
La vida es un constante empezar y terminar, se nos presentan diferentes etapas o situaciones y es preciso saber y aceptar cuando el final de un ciclo de vida ha llegado.
Es necesario saber cuando cerrar puertas, ciclos, capítulos, etapas de la vida, o como quiera que se le llame… lo importante es no quedarse estancados en el pasado o insistir en quedarnos en una etapa que ya terminó.
La felicidad y el dolor son dos componentes de la vida, todos los días, y a todas horas, nos encontramos con estos sentimientos. Con el tiempo hemos aprendido a no dar demasiada importancia a aquellas cosas que no nos dan felicidad, y hemos aprendido a vivir con más motivos para ser felices que para estar todo el tiempo tristes.
Llevamos casi tres años desde que iniciamos este proyecto de Toda Mujer es Bella. Y en este tiempo, poco a poco, hemos intentado aprender a dejar atrás situaciones que un día nos hicieron mucho mal…
Miles de mujeres se desesperan por encontrar ayuda, consejo o algo que les ayude a olvidar no sólo el amor de quien se fue, sino también la forma tan injusta en la que fueron tratadas, se les desvaloró, y no fueron correspondidas.
Pero muchas veces son esas mismas mujeres quienes continuamente traen de vuelta los sentimientos y recuerdos del pasado que tanto necesitan olvidar.
Existen en el mundo infinidad de mujeres que sufren la tristeza del divorcio, a veces por común acuerdo y otras tantas en las que los problemas son más fuertes y se opta por dejar a la pareja. Hay mujeres que al quedar solas luchan día a día por subsistir, por tratar de iniciar una nueva vida sin el hombre con quien compartieron sus sueños e ilusiones.
Pero también hay mujeres que pese a todo lo sufrido a su lado y lo mala que era la relación viven empeñadas en mencionarle a cada momento, en revivir a diario el martirio del recuerdo de los terribles días vividos junto a él, sólo permitiéndose recordar aquellos tiempos de sufrimiento, odiando cada día, y vociferando en contra de quien un día fue su gran amor.
Cuando la mujer está situada en determinada etapa de la vida, fuera ya de su momento primaveral en sus ciclos de vida y que los primeros retos de su mocedad, ya se han quedado en el ayer, ¡Cuánto duele recordarlos!, sobre todo cuando fue hermoso lo vivido y que no quisiéramos soltar, ni dejar ir nunca esos recuerdos.
Pero es bueno recordar que cada etapa va marcando nuevas pautas, nuevas rutas y nuevos caminos en la vida de todo ser humano, trayendo consigo también nuevas perspectivas y nuevas oportunidades de conocer nuevos amores, quizá ya no tan impulsivos ni tan fugaces como cuando se atravesaba por el período de la pubertad y la adolescencia, pero sí amores para amarse de manera más responsable y más madura.
Miles de personas pasan por la vida, pero sólo unas pocas se quedan en la mente o mejor aún… en el corazón.
Estamos en este mundo por y para algo, nada es casualidad, sino causalidad. Todo lo que se hace ya estaba escrito.
Lo que tenemos que hacer para que nuestro paso por la vida no sea sólo un nombre o un número de identidad, es tratar de ser una persona que se recuerde, dejar una enseñanza, que se nos recuerde por las buenas obras hemos hecho, por la ayuda desinteresada a nuestros semejantes…
En la vida siempre hay situaciones que deseamos olvidar por completo…
Quisiéramos olvidar etapas de nuestras vidas en las que fuimos muy infelices, etapas en las que nos faltó todo y nada nos sobraba, sueños que nunca se realizaron, proyectos que dejamos atrás, sueños que por nuestra edad ahora sólo podemos modificar y tratar de ser felices con lo que tenemos.
Hoy leeremos una carta:
No porque nos alejemos el uno del otro significa que te olvidase, para bien o para mal formas parte de mi vida, de mis recuerdos, estás en mis cosas a pesar del tiempo que nos perdimos tú y yo…
Nuestro amor era un amor maravilloso, juntos tejíamos los sueños de una historia de amor, nada podría alejarme de ti o tú de mí.
Hay una película muy linda donde la valentía y el coraje de una mujer es una prueba fehaciente que a través de los años las mujeres hemos sabido ser fuertes ante la adversidad y nunca nos caemos, y si lo hacemos luego nos levantamos y seguimos luchando por nuestros sueños, familias, o por lo que haga falta.
Mi tema es… ¿Qué se ha llevado el viento?
Hola amigas,
Hoy hablaremos de esos amores que alguna vez tuvieron un puesto muy especial en nuestros corazones, pero que por cualquier motivo nunca se logró concretar, y que no por ello los olvidamos, sino que al contrario, cuanto más tiempo pasa y más personas conocemos el recuerdo de aquello tan bonito se vuelve a marcar con más fuerzas, hoy quizás estamos casadas, quizás tenemos otra vida, pero en nuestro ser aún vive el recuerdo de aquel que una vez se amó tanto.
“¡Ya no puedo más, me estoy muriendo de dolor!”
Esta frase tan común hoy en día entre las mujeres del mundo, pareciera haberse convertido en un orgulloso lamento a la insensatez. Y voy a invitar a todas nuestras amigas a escarbar un poquito en nuestro interior:
¿Por qué se sufre tanto por amor? ¿Por qué lloramos tanto las mujeres y nos destrozamos abrazadas a la impotencia, a la soledad, al desaliento, al abandono y al dolor cuando alguien nos rechaza, nos engaña, nos traiciona, nos humilla, nos manipula o nos hiere de alguna manera?
Hay amores que nunca se olvidan. Pero…
(Pero a veces es necesario, borrarlo de nuestras vidas aunque un pedazo de corazón se nos vaya en ellos)
Tengo un tesoro de palabras que se llama “Cuando Vuelven los Fantasmas“, léanlo…
Amig@s;
Cuando te enamoras de alguien, seas hombre o mujer, y te das por entero a ese cariño que piensas que será para toda la vida…
Y del que por diferentes razones el destino nos arranca ese amor… sufrimos, lloramos, y nos quedamos en la cama sin querer que amanezca. No podemos ni mirar el día de mañana, pues nuestros ojos ya están tan llenos de lágrimas y dolor… Leer el resto de esta entrada »
