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¿Cuántas veces te has preguntado por qué, si amas con plenitud a tu pareja, le haces sufrir?
Sabes perfectamente que él te ama, pues te lo demuestra de mil maneras… sin embargo, con el paso del tiempo, sólo con verle sonreír ya te incomodas. Es como si en lugar de amarlo, ya ni te agradara. Él fue el amor de tu vida, pero hoy no sabes si le amas…
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Se puede conseguir la relación de “pareja perfecta” si comenzamos por nosotras mismas:
Somos valiosas, damos lo mejor de nosotras mismas y merecemos poder formar una hermosa relación que nos complemente y nos haga brillar.
Confiemos en lograrlo, que no es una utopía: es lo que queremos, merecemos y lograremos.
Cuando nos casamos lo hacemos enamoradas, ilusionadas, esperando disfrutar felizmente los años junto a nuestro esposo… Pero no todo es felicidad y facilidad, también hay momentos duros que nos llevan a cuestionarnos la relación.
No es realista esperar que cada día sea coser y cantar, habrá días de coser y llorar.
El amor puede perdurar, pero las fantasías se han de borrar. El amor verdadero destinado a durar se construye desde la realidad.
Cuando nos enamoramos lo hacemos completamente, locamente, de pies a cabeza.
“Te necesito” — le decimos a nuestra pareja — “sin ti no soy nada”, “sin ti me muero” y “te necesito para vivir.
Palabras que parecen ser románticas, grandes halagos, pero que en el fondo sólo imponen carga, te vuelven voluble, necesitada y dependiente. Hay muchas palabras mejores para expresar amor que aquellas que nos quitan valor.
No hay relación de pareja que funcione si sólo uno pone todo de su parte. Ambos debemos poner de nuestra parte si queremos conservar y madurar el amor que nos tenemos.
Es algo que lleva trabajo y dedicación, siempre hay que estar cuidándolo… pero el esfuerzo merece la pena, el amor que perdura con los años es el más bello.
El amor es sufrido y complicado. En ocasiones nos sentimos solas, ignoradas y olvidadas. La relación pasa por altibajos, pero ahí estamos los dos con el pase de los años…
El amor verdadero no es como la de un cuento, que aparece y se queda para siempre. El amor hay que trabajarlo a diario, sólo así podrá ser eterno.
Eres mujer, eres especial y única. Tu pareja no encontrará a nadie como tú. Si tú te decides y luchas por ello, podrás mantenerle a tu lado.
No sólo son los hombres… algunas veces somos las mujeres quienes sólo queremos algo casual, sin compromiso.
Suele ser por “no creer en el amor” y para no ser heridas otra vez…
Pero, por mucho daño que nos pudieran haber hecho, en realidad nos sentimos más cómodas en lo definido, lo establecido y en lo que dure. Tenemos derecho al compromiso; respetémonos y exijámoslo.
Si tengo seguridad en mí misma, en mi potencial y en lo que valgo como mujer, yo sé que tarde o temprano encontraré el amor que tanto estoy esperando.
No voy a precipitarme, seré paciente, esperaré por el amor correcto, esperaré a estar segura de que es él.
Confío en que Dios tiene alguien especial para mí.
¿Cuántas lágrimas has derramado por él? ¿Cuántas mentiras soportaste? ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para retener su amor?
No hay mujer que en algún punto de la vida no fuera victima del amor, de traiciones masculinas, humillación, algún tipo de violencia, indiferencia o frialdad…
Ninguna mujer que ha tenido relaciones amorosas con un caballero, ha logrado escapar impune al roce del romance.
Es increíble como puede pasar el tiempo sin apenas darte cuenta, sin percibir los cambios que hay en tu vida: Te casas, tienes hijos, tu esposo ha cambiado complemente contigo y tú has dejado de ser la chiquilla con la que él se casó, aquella que siempre estaba linda, arreglada, con las manos y pies recién pintadas, sin tanto estrés encima de la casa el trabajo los chicos.
Las cosas pueden cambiar tanto como para que no sientas orgullo de ser mujer, y más bien lo veas como una carga que has de llevar sobre ti. Pero eso no debiera ser así.
A lo largo de la vida, son incontables las veces que tenemos que enfrentarnos a situaciones difíciles, como lo es una ruptura sentimental.
Romper con la persona que amamos o hemos amado no es fácil, es doloroso, incómodo, y nos destroza el corazón.
¿Cómo hacer para terminar bien una relación? ¿Cómo evitar que duela más de lo estrictamente necesario?
Tras salir de una relación, especialmente si hemos sufrido, es natural que nos volvamos mucho más prevenidas y cuidadosas a antes de comenzar una nueva relación. No queremos volver a equivocarnos.
Pero a veces, tomamos demasiadas precauciones, y cuando nos volvemos a enamorar (lo cual es inevitable) intentamos convencernos a nosotras mismas de que no es así.
En este artículo, 8 consejos para mujeres dispuestas a iniciar una nueva relación de pareja.
¿Has estado en una relación peligrosa? ¿Cuán peligrosa ha sido? ¿En qué momentos de tu vida? ¿Has sabido salir de ella a tiempo? ¿Lograste entender por qué la habías elegido?
Las relaciones son como la vida, efímeras, con fecha de caducidad, empiezan y no sabemos cuándo terminan, son como las montañas rusas en un principio y luego se tornan carruseles girando en torno a la misma rutina. Hablo de las relaciones amorosas, las de pareja. Pero también de las que llamamos “peligrosas”. ¿Pero de qué clase de peligro hablamos? De todos…
Si llegamos a un consenso, diríamos que revivir una relación pasada cuando se ha sufrido y se han tenido malas experiencias, en la mayoría de los casos no es recomendable.
Sin embargo, en honor a nosotras mismas, muchas veces debemos darnos el “lujo” de mirar atrás para poder reconocer con certeza qué es lo que en realidad estamos sintiendo.
A veces establecemos relaciones sin percatarnos de lo que nuestra pareja realmente desea. Nos ilusionamos pensando que nos ama, nos quiere, desea y que le gustaría pasar toda su vida a nuestro lado… y en otras ocasiones, parece pasar de nosotras, como buscando deshacerse de nuestra compañía hasta que luego una vez más nos vuelven a hacer creer que nos aman y quieren estar con nosotras.
Son falsas señales de humo, señales que no estamos sabiendo interpretar bien.
Algunas personas tienen la firme creencia de que el amor es una amistad con momentos románticos… pero a pesar de ello, muchas parejas no evolucionan y se quedan en la etapa del hechizo, aquella en la que todo huele a cuento de hadas.
Lo malo de los hechizos es que tarde o temprano se rompen y es entonces cuando se despejan las nubes del corazón.
Si digo Peter Pan, y te imaginas a al personaje de la novela, un niño rubio de trece años, vanidoso, travieso, de ojos claros, valiente, orgulloso; estás a salvo. Ahora bien, si lo asocias con tu pareja, es hora de cambiar de cuento.
Puesto que estamos hablando de un desorden de personalidad que afecta a los hombres que no quieren crecer, caracterizado por la presencia de inmadurez social, psicología, emocional; disfunciones sexuales, con marcadas tendencias al narcisismo, irresponsabilidad, dependencia, y rebeldía.
Muchos dirán que no. Unos por pudor. Otros por convicción. Y algunos por inexperiencia…
Lo cierto es que el amor está en todas partes. A la vuelta de la esquina, en la vereda de frente, a pocos minutos de tu casa, en la avenida que nunca transitas, en la carretera plagada de camiones, y entonces… ¿por qué no podría el amor estar también en el ciber espacio? ¿En internet? ¿Puede existir el amor en un “no lugar”? O ¿será que el amor que emana de unos dedos sobre el teclado, rebota sobre el monitor y se esparce sobre quién escribe?
Muchas veces nuestras relaciones se ven afectadas por la pena y la desdicha, una lucha constante para que las cosas funcionen entre los dos.
Para que una relación funcione ambos deben de poner de su parte, y es frustrante cuando no sucede así, cuando pese a todos los esfuerzos la otra parte no hace nada. Sentir que sólo tú estás luchando por la relación supone un desgaste tanto físico como emocional.
A muchas nos ha pasado alguna vez que al comenzar una relación de pareja, las virtudes de nuestro nuevo compañero han sido exaltadas en su máxima potencia, exageradamente.
Pero según pasa el tiempo le vamos descubriendo pegas, descubrimos que no es un personaje salido de un cuento de hadas, las cosas cambian… y ahí, en ese momento comprobamos la madurez de nuestro amor.
Hasta hace poco se consideraba que una mujer soltera de 40 o más años era una “solterona”, pero los tiempos cambian y eso es cosa del pasado.
Ahora sólo es reflejo de que eres una mujer selectiva, y está bien visto. Otro motivo para ser soltera a esta edad es haber salido de un divorcio. Pero sea como sea, a los 40 años y más también se puede iniciar relaciones de amor.
Hay muchas relaciones de pareja y matrimonio en las que el respeto a la mujer no existe, son tantas que también podría ser tu caso o la de alguien que conoces.
Quien no te valora, no te merece. Eso es algo que toda mujer y persona debiera tener en mente. Y el respeto empieza por una misma, que se te valore o no depende de ti.
¿Cómo saber si estás con la persona correcta? ¿Cómo saber si tu relación es buena o dañina?
Todas esperamos encontrarnos en una buena relación de pareja, una que nos haga bien, que tenga futuro y sea sana para los dos…
En este artículo estudiaremos 10 cosas que nos indican que estamos en una buena relación, una que nos conviene.
Nunca te dejes engañar, sólo porque los hombres te lloren y supliquen no quiere decir que vayan a cambiar. No creas todo lo que te dicen cuando están alterados y “arrepentidos”, es común en ellos actuar así para manipular tus sentimientos.
Muchas veces estamos con alguien que nos ha hecho daño y traicionado porque a pesar de todo dice que nos ama. Pero no debemos dejarnos engañar, quien ha hecho algo para perder nuestra confianza seguramente no nos ama como merecemos. Puede que la necesidad y dependencia el uno del otro y la confusión provocada en los momentos de inestabilidad nos hagan pensar que es amor en lugar de lo que es realmente: costumbre.
Pasamos mucho tiempo en el lugar del trabajo, tanto que muchas veces es normal pasar más tiempo en el trabajo que en nuestro propio hogar. Pasamos más tiempo con los compañeros de trabajo que con nuestros propios familiares…
¡Muchas veces nos enamoramos en el trabajo! Igualmente, muchas veces nos rompen el corazón en el trabajo…
Los humanos siempre estamos necesitados de amor, caricias y mimos. Estamos hechos para vivir en armonía, en compañía, y sobretodo recibiendo afectos.
Si nos fijamos, siempre estamos buscando con quien hablar, con quien compartir alguna vivencia ¿por qué se piensan que se inventaron las redes sociales? Ahora es lo que nos llena la vida, nos hacen reír, llorar y establecer nuevas amistades. A través de un monitor vamos haciendo nuestra vida social, tanto que hasta me atrevo a afirmar que más del 60% de las personas pasan más tiempo hablando con personas extrañas que las que viven a su alrededor.
Cuando nos unimos a alguien (ya sea en matrimonio o pareja de hecho) tendemos a pensar en casi todo menos en los suegros. Pero los suegros vienen indirectamente incluidos en la relación.
A veces no queda más remedio que tener una relación muy cercana con ellos, incluso puede que uno o ambos tengan que vivir en la casa de los suegros durante un tiempo…
¿Por qué algunas parejas son tan felices? ¿Cuál es el secreto de su felicidad? Hay relaciones que parecen especiales, pero no es porque ellos sean más perfectos que nosotros, sino porque han aprendido a llevarse bien, a complementarse, aceptarse y más…
Diez consejos para llevarte bien con tu pareja. Cosas a tener en cuenta si queremos llevarnos bien con nuestros chicos, hombres, novios y maridos.
¿Quien no quiere tener un buen amor y mantenerlo con el tiempo?
¿Y lograr que haga lo que quieres que haga por ti?
En este artículo encontrarás 20 consejos para lograr que tu hombre haga lo que quieras que haga.
Lograr que un hombre haga lo que una desea no es tan difícil como pudiéramos pensar. Seguramente ya descubrieses algunas técnicas, y aquí encontrarás algunas más…
Cuando pasamos por una decepción amorosa, un engaño, una traición, nos cuesta volver a confiar en las personas, y más si de amor se trata; en gran parte nos condenamos a la soledad por temor a vivir lo ya vivido.
Se dice que muchas veces tenemos que conocer a la persona equivocada para encontrar la felicidad. Con las malas experiencias aprendemos estrategias que pondremos en práctica en nuestro caminar. Y aunque no entendemos el por qué tenemos que sufrir, cierto es que maduramos mentalmente y aprendemos a crear resistencia emocional ante los problemas de la vida.
Los tiempos cambian, los gustos también. Hay mujeres de todo tipo y con diferentes modos de ver la vida y de pensar.
¿Cómo hace un hombre para llamar la atención de una mujer con fines románticos?
¿Funciona aún lo de regalar flores y chocolates a una mujer con la que nunca se ha cruzado palabra? No.
Cuando estás en una relación, a veces se da el caso en que tu pareja pueda “sincerarse” contigo, contándote el tipo de mujeres que le atraen. Puede que sea más delgada, más inteligente, más mona que tú… Te habla de los atributos físicos que le atraen, algunos diferentes a los que tú tienes. Si esto es algo ocurre en tu relación actual, y escuchas a tu pareja hablar de estas cosas, tu pareja no te conviene, es una persona destructiva para ti.
Cuando decidimos unir nuestra vida con la de quien ocupa todo nuestro corazón y con quien hemos hecho planes, pensamos que será un amor para toda la vida. ¿Pero qué entendemos por eso de “toda la vida”?
Creemos que pasaremos toda la vida juntos, compartiéndolo todo hasta llegar a viejos… pero los años tienen muchos efectos y también consecuencias.
¿Qué pasa cuando el amor se desgasta? La rutina puede matar el amor, ¿cómo hacer para no caer en la rutina?
Cuántas veces la mujer se queda sumida en el dolor de haber perdido a un gran amor y cuántas veces se ha preguntado en las noches llenas de soledad qué fue lo que sucedió y en qué falló la relación, sin detenerse un instante a reflexionar si pudo haber sido culpa de su pareja al esperar demasiado a ella, o si acaso no supo valorarla pese a que ella le daba todo de sí misma, incluso más que de lo que el daba a cambio o merecía…
Muchas veces las mujeres pensamos que con amar es suficiente, que con entregar nuestro corazón y sentimientos es suficiente…
Sin embargo con el paso del tiempo nos damos cuenta de que se van agotando los deseos de entregarnos sexualmente, nos cuesta hacer el amor entregándonos plenamente, y acabamos haciéndolo simplemente porque el cuerpo así lo desea, porque nuestra pareja lo pide, y por cumplir con uno más de nuestros deberes de esposa, al igual que también tenemos que lavar, planchar o preparar la comida aún cuando no nos apetece.
Una de las cosas más hermosas para muchos seres humanos (esencialmente para la mujer), es tener la facultad excelsa de saber cómo expresar sus más profundos sentimientos, y saber tocar las fibras más íntimas, las más sensibles del corazón de sus seres queridos.
Sin embargo; no todas las personas pueden, saben, o quieren exteriorizar lo que sienten. Para esas almas intimistas, ermitañas, solitarias, desconfiadas y de cierta forma “hurañas” e “inexpresivas”, significa un reto muy grande, muy difícil abrir los arcos fuertes de sus sentimientos para poder decir: ¡Te quiero!, tal pareciera que temen decirlo. Leer el resto de esta entrada »
Qué difícil e increíble nos parece a veces, tener que entender que las cosas pasan en la vida por una poderosa razón de Dios, y no sólo por un capricho de nuestra naturaleza interior y humana de mujer. Que todo en la vida tiene una razón de ser, que no existe la casualidad sino la causalidad, y que ni una sola hoja de un árbol se mueve en este mundo sin la voluntad de Dios, y que para Él no existe la palabra IMPOSIBILIDAD mientras que para nosotros los seres humanos hay miles de imposibilidades porque a todo le ponemos límites.
Siempre hemos tenido la convicción y los sueños de saber que cuando nos llegue el amor éste será por siempre y para siempre.
Vivimos en ese mundo en el que esperamos conocer a ese príncipe azul, al cual le entregaremos todo nuestro amor y nos amará de tal manera que tornarán nuestra vida en un hermoso cuento de hadas…
Antes que nada amigas, es bueno reconocer que el amor es la causa, motivo, sentido o razón más maravillosa que un ser humano puede tener para vivir.
Sin una ilusión que revolucione todos los sentidos internos, la vida no sabe igual. Necesitamos (nos guste o no), un detonante que nos haga latir fuerte el corazón, que nos sacuda todito el tapete de la existencia (como se estila decir), y sea capaz de encender todas las luces dentro de alma.
Hoy quiero escribirles sobre esos amores que se dan a través de la distancia, amores que se vuelven inmensos, amores fuertes que saturan el pecho de suspiros y los hace desear tener alas y volar a su encuentro para abrazarles y probar a qué saben sus besos.
Les contaré una historia real de dos seres que se conocieron un día por Internet y se enamoraron perdidamente, luchando contra todo y contra todos para conservar ese sentimiento que nació y se volvió gigante, como esa ola que abraza la arena y le llena de fresca sensación…
Muchas veces las mujeres sentimos que no podemos seguir adelante con nuestras vidas si sufrimos una ruptura o quiebre de la relación.
Son situaciones de mucho dolor y estrés, por eso no es nada fácil volver a levantar cabeza y seguir adelante con nuestra vida. Cada día es una gran pereza levantarse sin aquella persona que tanto amamos y que hoy ya no está en nuestras vidas.
Cuando estás enamorada y deseas construir tu vida junto a esa persona, lo menos que piensas en esos momentos es en las ideas que tienes sobre la religión. Muchas personas se casan a pesar de ser distintas sus ideas y creencias, pensando que el tiempo limará esas asperezas. Pero no creo que con el tiempo se suavicen, al contrario, a la larga esas diferencias son verdaderas peleas dentro del hogar.
“Cuando te conocí, pensé que había encontrado a mi alma gemela,
eras toda mi ilusión, mi complemento, mi mundo giraba alrededor de ti. Para mí, antes que todo estabas tú, te amo y sé que eres el hombre de mi vida, y por amor he atendido siempre a todas tus solicitudes, a pesar de que me has demostrado hasta la saciedad, tu marcado desinterés, no me importó porque te amo y soy tuya.
Por todo ello me entregué a ti en cuerpo, alma, sentimiento y razón… ¡He vivido para ti! Mi vida y mi corazón te pertenecen… ¿Sabes lo que se siente cuando uno da todo por amor y no recibes a cambio, ni un triste gracias?”








