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¿Por qué se ponen tristes las mujeres?
Todos conocemos a alguna mujer que parece vivir continuamente en tristeza, sin poder levantar cabeza, en depresión…
Para encontrar soluciones primero es necesario encontrar los motivos. En este artículo encontrarás 8 de las más típicas razones por las que las mujeres están tristes.
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Si no eres feliz…
¿por qué no lo eres?
Tal vez te falten cosas, alguien te defraudara, no lograses cumplir algún proyecto o ilusión de vida… Tal vez la vida te ha tratado mal.
Pero hay quienes incluso con menos de lo que tú tienes y has logrado en la vida, son felices.
¿Qué, pues es lo que te impide ser feliz?
Tenemos pareja,
pero nos sentimos solas.
Muchas mujeres nos encontramos en relaciones que no nos llenan, es triste, pero es algo común.
Para encontrar la salida a esta situación, lo primero será crecer en amor propio, aprender a valorarnos y reconocer nuestra situación.
Es cierto, hay días que parece que no salga el sol, días tristes y lúgubres… Parece que nada nos pueda hacer sonreír, todo nos da la espalda, nada nos sale bien…
Pero tú como mujer eres demasiado valiosa como para desperdiciar tus días entre llantos y lamentos. Sólo se vive una vez, que sea con una sonrisa en el rostro, una esperanza en el corazón y unos ojos que vean lo bueno que la vida sí nos ofrece.
Lloraré… porque sentir dolor no se puede evitar, tarde o temprano la vida me tratará mal.
Pero sabré superarlo… porque soy mujer, soy única, soy valiosa y no merezco menos.
Puedo tener amor, puedo tener felicidad. Confío en mí, me acepto tal como soy. Yo sé que hay días en los que lágrimas derramaré, pero darán comienzo a un nuevo amanecer.
Cada vez recibes más y más consejos que intentan enseñarte cómo ser feliz, cómo tener una vida plena, cómo vivir…. Pero casi nunca recibes consejos que te hablen de cómo aprender a sufrir.
Puede sonar un tanto masoquista, pero la realidad es que las vidas de todos los seres humanos no sólo se encuentran atravesadas por hechos felices sino también de capítulos oscuros que quisiéramos no recordar. Sin embargo, no nos enseñan a sobrellevar lo que nos duele.
“Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos para luego desembocar en las playas de tu futura alegría.” (Anónimo)
En nuestros corazones siempre existirá la tristeza, así como existe la alegría; ambas se deben vivir en su momento determinado; No existe la una sin la otra, sólo así sabremos apreciar las cosas buenas que la vida nos da y que muchas veces por orgullo dejamos pasar.
La tristeza es un estado de ánimo desde el que sólo la persona que lo esta pasando podrá solucionarlo.
Hay momentos en nuestras vidas que pareciera que todo viene cuesta abajo, que todo es gris, y que estamos en un gran agujero negro del que no encontramos salida.
La tristeza siempre va marcada por un acontecimiento que ha sucedido recientemente en la vida.
La vida nos va poniendo momentos en que realmente nos sentimos muy solas, especialmente cuando se sufre duelos por la muerte de un ser querido, cuando se han roto los vínculos de comunicación con un ser muy amado, o cuando se terminó una relación que creíamos sería para siempre, y ya no queremos hablar de ese asunto, ni de ningún otro, con las personas que nos rodean. Especialmente cuando la separación es muy reciente, y en ese estado tan lamentable, muy cómodamente la mujer opta por aislarse y llorar su pena, sintiéndose la más miserable del mundo, con la autoestima hasta el suelo y sin ganas de ya más nada.
Nos guste o no, en la vida siempre habrá algo a alguien que nos haga sufrir.
Pero indiscutiblemente, la mujer es muy hábil y capaz de ingeniárselas para resolver sus problemas (principalmente los de tipo amoroso y sentimental), las mujeres sabemos que todo tiene solución en esta vida, todo menos una cosa: ¡La muerte!
Pero de manera ilusa, a la mujer se le ha hecho creer ingenuamente que cuanto más sufra en la tierra, más pronto se ganará el cielo con todo y (zapatos), sus estrellas y hasta uno que otro cometa loco por allí ¡Qué estupidez! ¿En qué cabeza cabe eso? ¡Por favor!
No sé, muchas veces nos hacemos esta pregunta, y aun cuando parece que lo tenemos todo no somos felices.
No estamos contentas con nuestra vida, con lo que hacemos, con el modo en que hemos echado por la borda todos nuestros planes… y de repente nos miramos al espejo, encontrándonos con la mirada perdida, preguntándonos si estamos donde debemos, el motivo por el que tomamos ciertas decisiones del pasado sin escuchar los consejos que se nos ofrecieron…
Y somos infelices.
Las cosas malas nunca llegan solas, siempre viene una tras la otra. No sabría explicar la razón por la que es así, pero hay que salir de eso cuanto antes, y afrontar los hechos. De nada nos sirve quedarnos en la cama lamentando lo que no fue o lo que pudo ser…
Creo que la más cruel soledad es aquella que llega cuando alguien que se ha amado mucho se marcha para no volver nunca más. Puede que sea porque se ha ido al cielo, con nuestro Señor. Es posible que sea cierto eso de que nos hace falta muchas vendas de amor con las que intentar sanar esas heridas, o al menos, que con ayuda de Dios ya no duela tanto el recordar. Lo más duro se vive cuando te despiertas y sabes que no puedes llamarle, ni decirle nada, que se fue y no volverá más.
Mujeres, se habla muy a menudo de nuestro amor, de nuestro desamor, de las penas y congojas que muchas veces atormentan nuestro corazón, nos niegan y nos negamos a nosotras mismas a ser la alegría del mundo.
Mujeres,
celebremos nuestra vida:
Seamos la alegría, e inspiración pensemos que si somos fuertes como mujeres, podemos hacer este mundo más fuerte.
¿Te has dado cuenta que mientras más llenamos nuestro armario más vacías nos sentimos?
Amigas, creo que este tema no es de una sola mujer, es muy común que las mujeres tendamos a comprar mucho y sentirnos más solas cuanto más tengamos, ¿y qué tiene que ver lo uno con lo otro? Mucho, te lo explicaré:
Siempre nos estamos sintiendo solas, con mucha depresiones, ¿y qué hacemos para compensar nuestra depresión? Salir a los centros comerciales a comprar lo que sea, lo más inútil, muchas veces no nos hace falta pero lo compramos porque sentimos la sensación de que eso llena nuestra vida.
¿Dónde quedó la luz de tus ojos mujer? ¿Hacia donde huyó tu sonrisa de miel? ¿De qué o de quién se esconden los latidos profundos de tu cálido corazón?, ¿Por qué ya no cantas como lo hacen los pájaros al amanecer?
¿Por qué callas, sufres y lloras paloma herida por las corrientes de la vida? ¿No quieres mirar más hacia la colina por donde salen diariamente para ti, los rayos del sol?
Vamos a tratar un tema interesante y reflexivo amigas queridas, el cual nos colocará seguramente a cada una de nosotras, en una posición muy cómoda e intimista, que muchas veces adoptamos las mujeres como una salida rápida, una puerta de escape que siempre nos está esperando, ante los eventos que hacemos parte de nuestro diario vivir.
¿Por qué lloramos tanto las mujeres? –me preguntaba a mi misma alguna vez-
¡Vaya pregunta!
Las mujeres lloramos por cualquier cosa.
“Sólo las peores tristezas son las que te enseñan lo que es la verdadera felicidad.”
Cuando la tristeza se apodera de nosotros nos entra ganas de llorar. Podemos desahogarnos escribiendo y recordando cosas que pensamos que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en nosotros.
Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a ti.
Hola amigas, hoy les contaré sobre mí…
Cuando siento que mis fuerzas ya no dan más de si y que cada paso que doy es en vano… sólo me queda Dios.
Es el único que nada me dice y al que puedo hablar de todo, puede ser que esto suene hasta tonto para algunas personas, pero cuando nada te salga bien en la vida, tus fuerzas ya flaqueen, y no encuentres apoyo, lo mejor que puedes hacer es buscar a Dios. Búscalo en tu cuarto cuando estés sola, cuando tengas un tiempo para reflexionar sobre tu vida. Si lo estás haciendo bien o mal sólo Él es la respuesta.
¿Quién no ha pasado por la vida sufriendo de algún mal del corazón?
Esto amigas es algo que nunca escapara de nadie… todas pensamos que al conocer a esa persona es lo máximo que nos ha tocado vivir, estamos tan felices de sabernos enamoradas que nos cegamos de tal manera que no pensamos con la cabeza sino con el corazón.
Este espacio quiero dirigirlo para toda persona que sienta tristeza y melancolía así como también para las que están enamoradas y son correspondidas.
¿Por qué lloran las mujeres?
Yo me considero bastante “llorona”… aunque no me gusta que nadie me vea llorar… cuando las emociones me embargan, me abarcan completamente y me superan: lloro…. por felicidad, por tristeza, por “bronca”, por “impotencia” ante una situación….
Pero sin dudas, por lo que más he llorado es por amor…. a veces por tristezas… a veces por profunda emoción…
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