Si tienes algo que decir, dilo ya, antes de explotar

La mayoría de las veces, cuando no llegamos a expresar nuestro enojo y rabia, ese sentimiento no sólo no desaparece, sino que sigue creciendo hasta el punto en que salta la chispa y sale la fiera interna… reaccionando mucho peor de lo que quisiéramos o debiéramos.

Tras estallar, viene el arrepentimiento:

Y claro, después de saltar tan agresivamente, aparecen las sensaciones de culpa, malestar, y sobre todo el arrepentimiento. Pero, ¿se solucionan los daños ocasionados con un simple arrepentimiento? Por supuesto que no. Entonces, ¿debemos ir por la vida diciendo y mencionando al momento todo cuanto nos disguste o parezca mal? Tampoco.

Hay que saber expresarse a tiempo:

Tenemos que saber expresar nuestros pensamientos y emociones, pero siempre en el momento y contexto adecuado. No sería nada bueno guardar las molestias en un cajón, y tras unos días, meses o años reventar sacando a relucir los trapitos al sol. No.

Si al momento de producirse algo que te disgusta, lo puedes hablar sin gritar o atacar, hazlo. Porque lo que guardas tiende a estancarse y pudrirse. Cuando llevas tiempo reteniendo algo en tu interior y por fin encuentra el modo de salir, eso que sentías ya se ha convertido en una emoción tóxica. Y así, en lugar de solucionar algo, lo único que vas a lograr es estropearlo más aún.

¿Por qué no te expresas cuando debes?

Cuando no nos expresamos a tiempo, suele ser porque creemos que no tenemos derecho a sentirnos o pensarnos de un modo diferente, nos negamos a nosotras mismas el derecho divino que ya tenemos a ser diferentes, fingimos que estamos de acuerdo con la norma… pero en el fondo, sentimos enojo, y no nos damos cuenta que el enojo fundamental es con nosotras mismas.

Me enojo por creer que no soy capaz de decir lo que siento y creo, porque no soy capaz de poner límites, de expresar lo que no me gusta… Todo ello, porque básicamente, creo que si lo hago no me van a seguir queriendo de igual modo.

Como consecuencia a ese temor a la confrontación, buscamos la paz: quedándonos sin expresar nuestra opinión para no calentar el ánimo, ni ofender a los demás.

Encuentra el mejor momento y modo de expresarte:

Tienes derecho a decir lo que te molesta, pero no hay necesidad ni de gritarlo ni de utilizar palabras ofensivas. Evita lanzar acusaciones, o comentarios que puedan percibirse como tales. Intenta decir las cosas de forma más sutil para que sean mejor recibidas, y evitando poner culpables, pues eso crea confrontación. Es más fácil tener éxito cuando tocamos los temas con responsabilidad y amor.

© Autor: Chuchi González.

Chuchi Gonzalez. Autor: Chuchi González.  Chuchi es escritora, tallerista motivacional, coach, médico de la risa y Líder en Yoga de la Risa. Argentina que radica en México. Qué le gusta: pintar al óleo, leer, escribir. Su misión en la vida: comunicar el amor universal.

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