La esposa perfecta

© | | ,

  • 17
  •  
  •  
  • 2

Aunque ahora nos avergüence decirlo, seguramente todas las mujeres hemos soñado alguna vez con ser “la esposa perfecta”.

¿Es comprensible seguir deseándolo? Y si lo fuese… ¿cómo se logra?

Desde pequeñas soñamos con ser esposas perfectas:

Desde nuestro nacimiento se nos impone ser la imagen misma de lo que se considera correcto; nos enseñan a comportarnos de un modo distinto a nuestros hermanos varones, desde el hacer hasta el ser, pasando obviamente por el tener.

Cómo se nos inculca el querer llegar a ser la esposa perfecta:

Te daré unos ejemplos: los niños y los adolescentes pueden reír a las carcajadas, ser gruñones, y tener ciertas conductas groseras en público que no son tan criticadas como si los realizase una hiña. Imagínate eructando en la cena de fin de año, la mirada de tu madre caería sobre ti como el hacha de un verdugo. Los varoncitos cuando van a la escuela responden “tengo dos o cuatro novias”, y todos lo festejan; pero ve que a decirle a tu abuelita que tienes más de un amor… el calificativo más leve es el que recae sobre la profesión más antigua del mundo.

Valores diferentes, para niños y niñas

Se supone que debemos soñar en ser la mujer perfecta de alguien:

Sí, así es la cultura, permisiva para el género masculino y restrictiva para el femenino. Por eso siempre nos esforzamos a ser más de lo que somos, y en el ámbito de la pareja, ser la esposa perfecta es una de las victorias que muchas chicas persiguen. Yo misma en 2018 lo he escuchado de clientas muy jóvenes, refiriéndose de ese modo a un actuar digno de una mujercita del siglo XVII.

La esposa virtuosa que se espera de nosotras:

De toda la vida ha estado bien visto que aspires a ser una esposa perfecta. Se espera que seas perfecta según el canon de lo establecido. Tenemos que saber contenernos, saber poner límites, obedecer, sacrificarnos, someternos, estar siempre lindas, puras y dignas… Los hombres, en cambio, son libres de probar e intentar lo que quieran, hasta donde lleguen, ver si pueden rebasar límites y festejarlo si lo logran. La definición de la perfección es muy diferente cuando se aplica a una mujer que a un hombre.

¡Seamos perfectas, pero a nuestro modo!

¿Quieren que seamos las mujeres perfectas? Muy bien, seamos mujeres perfectas, pero no “cosas”. ¿Pretenden que seamos perfectas, según lo que se considera ser la función para la que fuimos creadas? Pues aceptémonos, pero haciendo un paralelismo a esa pretensión: Seamos perfectas para lo que fuimos creadas; y eso, pese a quien le pese, en realidad es para AMAR, SER FELICES, Y SENTIRNOS PLENAS.

Esposa y mujer perfecta... ¡tú misma!

Sé la esposa perfecta:

Entonces sí, conviértete en una esposa perfecta: ama, sé feliz, goza, vive en plenitud, disfruta tu pareja, vive sin miedos, siéntete capaz de ser amada y deseada; desarrolla tu autoestima, dale dirección a tu vida, mírate al espejo y ama la imagen que te devuelve…

El amor propio: cualidad esencial, pero ignorado, de la esposa perfecta:

¡Si te sientes al 100% contigo misma, imagina lo que lograrás proyectar en tu pareja! Impulsa a tu hombre, motívalo en sus sueños, comparte las tareas del hogar, vivan en armonía, esa es la perfección, funcionando para lo que fueron creados; y si eligieron vivir en pareja, es para estar BIEN, no es para sufrir, ni para celar, ni para aguantar, ni sobrevivir a la violencia. Eso son los tóxicos del amor y la esclavitud.

¡Eres maravillosa! ¡Y perfecta, claro que sí!

Disfruta de ser la mujer perfecta que eres. La que se acepta y quiere a sí misma tanto que se convierte en alguien que proyecta bien en los que la rodean. Esa eres tú, perfecta.

© Autor: Chuchi Gonzalez
Copyright © 10 febrero, 2019, autor: Chuchi Gonzalez – www.TodaMujerEsBella.com


  • 17
  •  
  •  
  • 2
Anterior

San Valentín sin pareja

Frases de ánimo y reflexión

Siguiente

1 comentario en “La esposa perfecta”

  1. Durante 12 años intente ser la esposa perfecta sin lograrlo recibí Muchas cosas que no metería por tener esas ideas erróneas hoy quiero estar bien y ser feliz sola con mis hijas y tratar de que ellas no sigan esteste patrón tan enfernizo

Comenta, tu opinión también es valiosa: