Las mujeres no nacen víctimas

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Si hay algo que eventualmente surge en la mente de los hombres, es la idea de que las mujeres somos víctimas. Mejor dicho, que nos hacemos las víctimas, que de algún u otro modo, es una característica propia del sexo femenino, que debemos traer algún gen que nos lleva a comportarnos de esa manera; pero la realidad es que no, no y no. No estamos determinadas genéticamente por ningún gen, mejor aún no es biología, sino cultura.

Nuestra cultura nos convierte en víctimas:

¿Qué quiero decir con esto? Es simple, en el mundo, hay millones de víctimas, y entre esos millones muchas de esas víctimas somos mujeres, sí, pero con atención, entended esto, no nacemos víctimas, NOS HACEN VÍCTIMAS.

Ninguna mujer nace víctima, ¡nos hacen víctimas!

No nacemos víctimas, nos hacen así:

Sí, mis señores, las mujeres nacemos completas para vivir el juego hermoso de la vida, pero la cultura en la que nacemos, la sociedad a la que pertenecemos y la historia que nos parió nos hace víctimas. Nos vuelven víctimas.

Somos criadas para complacer al super macho, para atender al mega hombre, y creer que necesitamos de una pareja para estar completas en la vida.

El problema es cultural:

Años de historia caen sobre nuestro subconsciente con este matiz, sintiéndonos en categoría inferior, a través de memorias y creencias tan absurdas como por ejemplo que estudiar es para los hombres, la libertad sexual es para hombres, el ganar dinero es para hombres, las mujeres necesitan tener parejas mayores, los hombres son infieles por naturaleza, y una tonelada de incoherencia más que pesan sobre nuestro inconsciente colectivo.

El problema viene de lejos:

Mamá y papá, y la abuela y todos los ancestros nos han enseñado a creer que somos víctimas de los demás, que somos menos, a victimizarnos, a no creer en nuestro potencial por ser mujeres y ha endiosado y violentado al hombre.

Si existen víctimas, entonces obviamente existen los victimarios. Y así como a nosotras se nos enseñó a callar y sufrir, a ellos se les ha enseñado a aguantar y simular.

¿Te das cuenta? ¿Entiendes como la infancia ha moldeado nuestras formas de pensar?

Ser mujer no es ser víctima:

Las mujeres no somos víctimas, hemos sidas arrebatadas del poder del amor personal, se nos ha enseñado el amor romántico, y hemos creído en él, nada más; hemos suspirado creyendo que un príncipe azul puede rescatarnos del infierno interior, y hemos apostado a eso.

¡No más víctimas ni victimarios!

Si la sociedad criara a sus niños en el amor y la armonía, de adultos no habría necesidad de llamarnos los unos a los otros ni víctimas ni victimarios.

La desvalorización con la que somos criados en la infancia, la competencia y la ausencia de unos padres completos y amorosos, son los que nos llevan a vivir en la adultez las mayores de las carencias.

© Autor: Chuchi Gonzalez.
Copyright © 16 noviembre 2020, autor: Chuchi Gonzalez – www.TodaMujerEsBella.com


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Momentos dolorosos

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