Malentendidos en la pandemia

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Estamos estresados. El coronavirus nos ha cambiado la vida. Ya no podemos hacer lo que solíamos hacer. Hemos visto nuestras libertades reducidas. Nos sentimos amenazados. Nos critican, y criticamos. Nadie parece hacer lo correcto.

Una cosa es sembrar miedo,
otra cosa es tener miedo
y paralizarnos por ello.

Y algo aún más diferente,
es ser prudente.

¿Cómo hay que actuar
en estos nuevos tiempos
del coronavirus?

Parece un mal sueño, el 2020 está en camino de irse, y la mayor parte de la población mundial vivió aislada de sus seres queridos, resguardada, en restricción de vida social.

Algunos han encontrado una nueva forma de socializar mediante redes sociales. Otros, después de un tiempo regresaron a la “nueva normalidad”, otros prosiguen con muchas restricciones…  y entonces, es cuando surge la gran duda: ¿Quién tiene razón?

¿Debemos salir y convivir con el virus?
¿Ir de paseo? ¿Visitar la playa?
¿Podemos sentarnos en una terraza
y conversar tomando una cerveza?

¿Podemos tener invitados en casa?
¿Debemos decirle a la familia
que no nos veamos?
¿Ponernos mascarilla con los abuelos,
primos, sobrinos y tíos?

Hasta cierto punto, cada cual es libre de elegir de qué forma protegerse y proteger a los demás. Hay posturas de personas que están viviendo casi como si el virus no existiese, y ciertamente, tal vez puedan hacerlo, aunque ello pueda implicar poner a otros en peligro. Después de todo, hay que entender que el cumplimiento de las medidas recomendadas no es tanto para protegerse a uno mismo, sino para proteger a las personas con las que nos cruzamos en el día a día.

¿Tiene sentido tanto miedo al virus?

Para aquellos que intentan hacer vida normal, o de la llamada “nueva normalidad”, puede parecerles exagerado el pánico que algunos tienen, muchas veces incluso llegando a burlarse de ellos. Para ellos, los medios de comunicación, gobiernos y mucha gente, les parecen unos exagerados extremistas. No entienden como puede haber quien se niegue a ver a la familia, o no quiera abrazarse o quitarse la mascarilla con los del trabajo o que entran a sus casas. Le tienen demasiado miedo al virus, piensan. 

¿Es una locura tanto miedo al virus?

Cada uno es dueño de su salud. Si elegimos no vernos, no es por mala voluntad, sino por precaución. Un enorme porcentaje de la población está en situación de peligro por el riesgo que corren si contraen el virus. Hay quien tiene miedo por responsabilidad, no por pánico e histeria. Lo tienen porque saben que sus actos pueden tener enormes consecuencias sobre terceros. Son personas que no piensan solo en si mismos sino en los demás. Más que nunca, debemos aprender a ser empáticos y tolerantes con las diferencias.

¿Un miedo exagerado?

Si las personas tienen miedo, es legítimo que se sientan así. Si piensas que alguien se está protegiendo demasiado, no hay porqué abrumarlos con discursos sobre su sobreprotección. Cada quién hace lo que puede y cree mejor.

Estamos viviendo un año muy peculiar, nadie sabe como crear una realidad normal dentro de un contexto de enfermedad, pobreza y muerte. No es nada fácil. Actuamos como podemos, y lo fundamental es que nos respetemos. Eso sí, no vale con solo respetar las opiniones de los demás al respecto si a su vez no tenemos el respeto debido al coronavirus, pues la naturaleza no sigue la política ni ideales; al virus le da igual lo que pensemos.

¿Valientes u osados?

Hay quienes se están atreviendo a salir, a no utilizar la mascarilla todo el tiempo, a encontrarse con sus familiares, tomar una cerveza con amigos en la terraza, llevar la mascarilla bajo la nariz cuando están con personas que saben que no tienen el virus… Son personas valientes, u osados, según se vea.

Viviendo en sociedad, no se trata solo de ti:

No faltan los jóvenes y fuertes que no se consideran en riesgo, porque no lo suelen sufrir con tanta gravedad. Pero las personas interactuamos unas con otras, y una vez en contacto, al virus le da igual 3 segundos que 3 minutos. Indirectamente, contactamos con muchos, ancianos, personas con enfermedades crónicas… No se trata de tener agallas y ser valientes, sino de tener respeto, incluso de las personas que no conocemos y con terceros que se cruzarán con personas otros con los que nos hemos cruzado. No puede haber respeto por los demás si primero no hay respeto al virus.

Y no es solo cuestión de tener respeto al virus en sí, sino a la gente que necesita ir al hospital por enfermedades de toda la vida, y que no están siendo atendidos porque debido a nuestra sobreconfianza, estamos provocando el colapso de hospitales por todo el mundo, retrasando las cirugías y tratamientos de todo tipo.

¿Y ofenderse por los que no respetan las normas?

Todos debiéramos seguir las normas y recomendaciones sanitarias. Pero tal vez, a estas alturas, ya no sea necesario escandalizarse y reclamarles su falta de responsabilidad civil, pues todos hemos tenido tiempo de obtener nuestras mascarillas, desinfectantes, y demás… Lo cual quiere decir que, si alguien tiene mal puesta la mascarilla delante de ti, o peor aún, si no la utiliza, ya no te tienes que sentir tan indefensa, porque tú ya te estás protegiendo al utilizar correctamente tú propia mascarilla y geles tras tocar algo. Evita tocarte, y al llegar a casa, desinféctate con cuidado. En gran manera, viendo la situación, cada cual depende de sí mismo. Si tú lo haces bien, respira, que al menos por tu lado estarás bien. Es triste que no todos se den cuenta de la importancia de ello, pero así es la naturaleza humana. Asúmelo y confía en tu propia prevención personal.

Ante todo, tranquilidad:

Esta pandemia es pasajera, ya sea que dure unos meses como dicen los más optimistas, o al menos año y medio como dicen otros, pero pasará. Mientras tanto, respeto los unos por los otros, y por el virus mismo. Ya llegará el tiempo de los abrazos, barbacoas y fiestas, solo hay que saber resistir hasta ese momento. Podemos hacerlo, sin desesperarnos y sin impacientarnos con los demás.

Pronto volverán los abrazos,
© Chuchi González.

Copyright © 28 septiembre 2020, autor: Chuchi Gonzalez – www.TodaMujerEsBella.com


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1 comentario en “Malentendidos en la pandemia”

  1. pues tenemos que ser concientes y respetar la vida de los demas……no es valido perjudicar a otras personas por nuestra soberbi e ignorancia……comportemonos como hermanos y como verdaderos seres humanos.

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