Si hay algo que eventualmente surge en la mente de los hombres, es la idea de que las mujeres somos víctimas. Mejor dicho, que nos hacemos las víctimas, que de algún u otro modo, es una característica propia del sexo femenino, que debemos traer algún gen que nos lleva a comportarnos de esa manera; pero la realidad es que no, no y no. No estamos determinadas genéticamente por ningún gen, mejor aún no es biología, sino cultura.