Las mujeres soñadoras

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Las mujeres tendemos a ser soñadoras, y aunque asumamos que no estamos en la relación ideal, soñamos con una relación así. Pero también somos inteligentes, podemos ser realistas, pacientes y decididas. Tendemos a lograr lo que nos propongamos.

mujeres soñadoras

Hoy en día vemos muchas relaciones frías, relaciones por conveniencia, relaciones fáciles, superficiales, sin compromiso, o de esas que diríamos que son simplemente “para salir del paso”.

Razones para tener una relación así:

Si permaneces soltera, pues porque primero quieres experimentar. Si estás casada, pues porque tu matrimonio ya te resulta cansado, aburrido y sin ilusiones. Y si estás divorciada, pues con más razón, te lo piensas bien antes de volver a amarrarte a una relación seria o permanente con otro hombre porque te has hecho selectiva o simplemente ya te gustó el sabor de la libertad y ahora la libertad es algo que das más importancia que antes…

¿Por qué algunas mujeres siguen soñando con el hombre ideal?

Bueno, la respuesta es fácil de adivinar, dirían algunas mujeres: Pues porque las mujeres por naturaleza somos muy soñadoras, pero a veces de tanto soñar, se nos va de paso la vida y nos fragmentamos en trocitos por tanta espera, soledad, apatía, abandono emocional y ni cuenta nos damos cuando caemos en depresión con crisis que nos comen la cabeza.

Algunas mujeres solas y soñadoras, hasta caen en el charco de la autocompasión: “Me estoy haciendo vieja”, “Me voy a quedar sola”, “Yo no tengo suerte”, “Soy muy fea”, “Soy muy torpe”, “Los hombres sólo buscan irse a la cama”, “Yo no soy una p…”, “Todos me dejan”, “Se me están pasando los años”, “Nadie se interesa en mí”, etc.

¡Entras en crisis, entras en pánico!

Y allá vas… a llenar esos vacíos con comida, con alcohol, con tabaco, o con chicles, dulces o chocolates, o con la que sea. Te acercas al televisor y se te cae la baba: “Ay, un chico así de guapo y tierno quisiera tener”. Pero el problema no termina allí, el problema es que encima y por si fuera poco, una vez que nos hemos retacado de chuchería y media, entramos en una nueva crisis: La de las culpas.

“Me siento gorda”, “Me están saliendo granos en la cara”, “Ya me cuelga la papada”, “Y estos pelos en la barbilla me tienen harta”, ¿Qué voy a hacer cuando tenga novio?, ¡Me moriría de vergüenza!

¡Ajá!, te mueres de la vergüenza, o te mueres por la culpa, o por la envidia, o te estancas en la rueda de las excusas y los pretextos, pero no haces nada por cambiar tu estilo de vida porque prefieres posponer y seguir postergando y seguir soñando y llenándote la cabeza de necias fantasías.

Sin embargo nos encanta soñar y hasta llorar imaginando dulces escenas de amor como magdalenas incorregibles. Pero mujeres, gorditas o flacas, traumadas o desesperadas, solteritas o casadas o divorciada, viudas o arrejuntadas… Todas tenemos un compromiso con la objetividad: Frenar las crisis, valorar nuestros sueños fallidos, evaluarlos y ponernos a trabajar seriamente con la autoestima, con las pérdidas, con las culpas, con los miedos y también con la procrastinación… ¡Por Dios, ya basta!

Soñar no cuesta nada es cierto, ni sería malo soñar con objetivos específicos, pero sin llegar a someternos a la fantasía.

Seamos realistas:

  • Toma en cuenta que los pensamientos crean tu vida.
  • No dejes que tu paciencia llegue al límite, pon freno, enfrenta y recapacita.
  • Dialoga contigo misma, confronta a tu propia crisis.
  • Llénate de voluntad y decisión para que puedas recuperar control.
  • Practica algún deporte, aliméntate adecuadamente, recupera energías y cambia tu rumbo fijo.
  • Enfrenta con decisión y valentía tus momentos complicados, analízalos con serenidad.
  • Aprende a respirar profundamente y con lentitud, sin violentar tu naturaleza; a tu ritmo.
  • Calma tu alma y tu espíritu con una buena música. La oración es reconfortante.
  • Llénate de ternura, de sensibilidad, de belleza y de paz.

Pero sobre todo: Aprende a convertir tu ansiedad en paz. Recuerda que todo lo que buscas, sueñas o esperas, no lo vas a encontrar afuera, sino dentro de ti, porque tú eres felicidad, equilibrio, eres amor, eres paz, eres belleza… ¡Y eres Mujer!, ¿Quieres mayor recompensa?

© Autor: Doral.

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1 comentario en “Las mujeres soñadoras”

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