Archivo de la categoría ‘Relaciones’
Tras la separación, al quedar solas comenzamos una nueva etapa en nuestras vidas: Una etapa que podemos dedicarnos a nosotras mismas, a disfrutar de la libertad recién recibida, a hacer cosas que alegran nuestras vidas…
Si te das cuenta, el mundo no se acaba por quedarnos solas. Otro mundo se nos abre, otro horizonte se vislumbra y nuevos modos de ser felices se nos presentan… Quedar solas no tiene porqué ser problema.
Leer el resto de esta entrada »
¿Te gusta este artículo?
Recibe artículos y fotos para mujeres:
Con tus palabras influyes positiva o negativamente sobre la vida de quienes las escuchan.
Tú tienes el poder de influir de forma positiva sobre tus compañeros, familiares y pareja. El poder está en tus palabras.
Dicen que lo que siembras cosecharás… siembra palabras buenas y la cosecha será buena.
Hay etapas de la vida en las que pasamos por dificultades para relacionarnos con los demás… Es más, son etapas en las que nos parece más bien que todos tienen problemas con nosotras, siempre tienen algo que opinar y objetar.
Eso es que estamos teniendo dificultad para relacionarnos. Tenemos que intentar ver las cosas desde otra perspectiva, respetar las opiniones de los demás, tolerar las diferencias y relajarnos un poco…
En el matrimonio y en la pareja somos un equipo.
Para que la relación funcione debemos apoyarnos, no sólo en lo privado sino también delante de los amigos y familiares.
Intentemos no ridiculizarnos en público, resolviendo nuestras diferencias de opinión en lo privado. Así la relación será mucho más llevadera y placentera.
Hay mucho que queremos y no obtenemos de nuestros matrimonios. Nuestras relaciones de pareja no son perfectas y quisiéramos recibir más…
Pero para recibir hay que aprender a pedir, procurar que la relación sea como de amigos, en las que nos escuchamos y hablamos las cosas. Debemos dar y escuchar si queremos ser recibir y ser escuchadas. Si lo logramos disfrutaremos más de nuestra relación.
No todas las relaciones funcionan bien, ni siquiera muchas de aquellas en las que más esperanza, tiempo y esfuerzo pusimos…
No es fácil decir adiós,
menos aun cuando se ha amado plenamente.
Pero hay momentos en la vida que no queda más remedio que decir adiós y luchar por nuestra felicidad, aunque esté lejos de esa persona a la que entregamos nuestro corazón.
Tenemos pareja,
pero nos sentimos solas.
Muchas mujeres nos encontramos en relaciones que no nos llenan, es triste, pero es algo común.
Para encontrar la salida a esta situación, lo primero será crecer en amor propio, aprender a valorarnos y reconocer nuestra situación.
Cuando nos casamos lo hacemos enamoradas, ilusionadas, esperando disfrutar felizmente los años junto a nuestro esposo… Pero no todo es felicidad y facilidad, también hay momentos duros que nos llevan a cuestionarnos la relación.
No es realista esperar que cada día sea coser y cantar, habrá días de coser y llorar.
El amor puede perdurar, pero las fantasías se han de borrar. El amor verdadero destinado a durar se construye desde la realidad.
El 23 de junio es el Día Internacional de las Viudas.
Cuando enviudamos se nos rompe el corazón… pero aun así, nuestro corazón sigue vivo, latiendo y necesitando ser amado.
Cada mujer es diferente, algunas nunca podrán volver a enamorarse, otras necesitarán menos tiempo, pero la vida sigue y si eres una mujer viuda considerando volver a darle una oportunidad al amor, lee estos 10 consejos para viudas…
Si tu ex te traicionó, te falló, te hizo daño y se portó mal contigo es muy posible que le odies y no le puedas ni ver ni en pintura…
Es natural odiar a tu ex, especialmente si tanto mal te hizo.
Pero piensa en lo positivo, gracias a él ahora eres una mujer más fuerte, has aprendido a valorarte y ya nunca más caerías en las manos de alguien que valga tan poco como él.
Hay amores que tenemos que esconder, que no podemos compartir y lucir con los demás… son los amores prohibidos.
Esos amores se viven apasionadamente, con la emoción inicial de la clandestinidad, pero que al final nos traen amargura, silencios y lágrimas. Te asaltan las dudas, preguntas sin respuestas, ¿vale la pena sufrir por aquel amor que no nos pertenece? ¿Vale la pena tanta pena?
“El problema con la familia es que los hijos abandonan un día la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad” (Osho).
¿Por qué nos cuesta tanto expresar cariño a quien es nuestro padre?
Hay muchos padres, y todos diferentes, unos merecen reconocimiento y otros tal vez no. Pero a nuestros padres no los escogemos, nacemos con ellos, y para ellos es este homenaje…
Ser madre no es fácil, exige mucho esfuerzo, tenemos un montón de obligaciones y apenas tenemos tiempo para nosotras mismas. Nuestros hijos son nuestra prioridad, pero aún así muchas veces no lo perciben y sienten que nos dan igual…
Tengamos cuidado de no chantajearles recordándoles todo cuanto hacemos por ellos y diciéndoles lo privilegiados que son en comparación con lo que nosotras vivimos de niñas… Acerquémonos a ellos, que se sientan amados y comprendidos. Y disfrutemos de ellos, que los hijos son nuestra mayor responsabilidad, pero también nuestra mayor alegría.
Suele sucedernos que nos atamos demasiado a relaciones que ya no nos convienen, a hombres que ya nada nos aportan o merecen…
Tenemos que aprender a decir adiós, a cuidar de nuestro futuro protegiéndonos de futuros engaños y lamentos.
Decir adiós no es algo que se haga por placer, pero sí por nuestro propio bien. Saber decir adiós es saber hacerse valer.
Se espera que seamos buenas mujeres y esposas, felizmente planchando la ropa del hogar, lavando los platos, limpiando la casa, cuidando de los niños, preparando la comida y muchas cosas más…
¡Pero no! Lo siento por los hombres… ¡Esa mujer perfecta no existe! Al menos no con esa macabra exigencia de perfección…
Hacemos mucho, porque somos capaces y podemos. Pero a veces trabajamos demasiado, tanto que no encontramos tiempo para nosotras mismas… eso debe cambiar, merecemos tener tiempo para nosotras mismas, y podemos encontrarlo.
Cuando nos enamoramos lo hacemos completamente, locamente, de pies a cabeza.
“Te necesito” — le decimos a nuestra pareja — “sin ti no soy nada”, “sin ti me muero” y “te necesito para vivir.
Palabras que parecen ser románticas, grandes halagos, pero que en el fondo sólo imponen carga, te vuelven voluble, necesitada y dependiente. Hay muchas palabras mejores para expresar amor que aquellas que nos quitan valor.
A nadie le gusta equivocarse, y reconocerlo es algo que muchas veces nos cuesta hacer.
Equivocarnos no nos hace menos valiosas, ni menos sensatas, ni menos dignas. Los errores son parte de la vida y nos brindan la oportunidad de ser mejores aprendiendo de la experiencia y aceptando consecuencias.
Pedir perdón o cometer un error no nos tiene porqué quitar valor, no tengamos miedo a reconocer lo que hicimos mal.
“Madre, te bendigo porque supiste hacer de tu hijo un hombre real y enteramente humano”. (Miguel Ángel Asturias)
Como madres tenemos una gran responsabilidad en la vida: cuidar y preparar a nuestros hijos para ser buenas y felices personas.
Enseñémosles a nuestros hijos a a ser responsables, respetuosos, honestos y generosos… que aprendan a esforzarse para alcanzar objetivos y logros en la vida. Enseñémosles buenos valores.
Si tu relación de pareja está pasando por un mal momento, si las cosas están que se rompen y sientes que es tu culpa…
No te culpes, no es tu culpa. En todo caso, es de ambos, la relación es cosa de dos.
No te castigues más, libérate de la carga de la culpabilidad y perdónate a ti misma.
Sonríe, tienes una nueva oportunidad de arreglar lo que esté roto, háblalo y lucha por lo que quieres.
Todas hemos soñado con un príncipe azul. En un momento creímos conocerlo y le entregamos nuestro corazón…
Pero suele ocurrir, que ese primer príncipe soñado es una ilusión, un espejismo incapaz de vernos de la misma manera, como las princesas de sus vidas con las que permanecer toda la vida.
Caemos, nos engañan y también nos auto-engañamos; nos ilusionamos y nos desilusionan…
Pero como mujeres aprendemos de la experiencia, crecemos, maduramos y comenzamos a tomar mejores decisiones que nos ayudarán a encontrar un amor que nos merezca.
No hay relación de pareja que funcione si sólo uno pone todo de su parte. Ambos debemos poner de nuestra parte si queremos conservar y madurar el amor que nos tenemos.
Es algo que lleva trabajo y dedicación, siempre hay que estar cuidándolo… pero el esfuerzo merece la pena, el amor que perdura con los años es el más bello.
Si queremos vivir en felicidad y tranquilidad, tenemos que llevarnos bien con las personas que convivimos, especialmente si es nuestra pareja.
A veces encontramos problemas en todos lados, y sentimos que volver a casa es llegar al campo de batalla, lugar de recriminarnos mutuamente como si compitiésemos por ver quien tiene más razón.
Si queremos llevarnos bien, busquemos ser comunicativas y cooperativas. No prestemos atención a comentarios malintencionados y dejemos que la luz de nuestras bondad y buen proceder alumbre el camino a seguir.
La amistad es un tesoro, cuesta mucho encontrarlo, y mucho más mantenerlo.
En la amistad hay lealtad y honestidad, confianza para decirnos la verdad y paciencia para saber escuchar y aguantar.
Los verdaderos amigos son un valioso tesoro.
A veces parece que las mujeres estamos en constante competencia con los hombres, intentando ver quien tiene la razón, quien manda en la casa y quien es mejor.
Pero si pretendemos llegar a tener un buen matrimonio, tendremos que dejar la soberbia a un lado y aprender a ser tolerantes, intentando comprendernos y adaptarnos el uno al otro.
También tendremos que ser capaces de comprometernos mutuamente para sostenernos y apoyarnos cuidando el uno del otro y siendo a la vez los mejores amigos.
¿Te ha pasado eso de que cuando una relación se ha terminado te has sentido defraudada porque sientes que tú has dado todo de ti, y él no te lo ha sabido corresponder?
Cuando nos entregamos o cuando damos de nosotras mismas lo mejor que tenemos, lo podemos hacer regalando o invirtiendo.
En el acto de regalar, entregamos sin esperar nada a cambio más que la inmediata satisfacción que produce hacerlo. Si es así, cuando has entregado todo de ti y al final las cosas no salen, no ha sido “para nada”, pues eso implicaría que lo que intentabas hacer era invertir lo que das (y toda inversión tiene un riesgo que asumimos personalmente).
En la confianza el amor crece y se fortalece, pero cuando adolecemos de ella, nuestro compromiso sentimental se debilita y el amor acaba pereciendo.
Puede que en un pasado sufriésemos, fuésemos engañadas y nos rompieran el corazón… pero hoy es un nuevo día y si tu pareja no es la del ayer, confía en él. Tú te mereces algo especial: un amor en el que la confianza abunda.
Acostumbramos a acusar a los hombres de todos nuestros males, de ser todos iguales, infieles y cretinos por igual…
Pero confesémoslo: a veces nosotras también podemos ser malas, muy malas.
Tal vez no deberíamos de buscar tantas culpas en los demás y reconocer que tenemos parte tanto en lo que sale bien como lo que no. Porque somos mujeres, dirigimos nuestras vidas, tomamos decisiones no se nos lleva el viento, nosotras dirigimos nuestras vidas.
Tener una mala experiencia en el amor no quiere decir que todas las relaciones tengan que ser iguales. Un hombre puede haberte defraudado, incluso dos o tres… pero aunque lo parezca, no todos son iguales.
Deja atrás el miedo a que la historia se repita, eso sólo te impide crecer y disfrutar de lo bueno que la vida puede ofrecerte. Anímate a darte una nueva oportunidad, vive el presente, la vida es ahora y para disfrutarla hay que tomar riesgos.
Ser madre es algo especial y maravilloso.
Implica la responsabilidad por una nueva vida, fuerzas para luchar por un ser indefenso, levantarse cuando se está cansada y agotada… y no rendirse nunca.
Ser madre no es cualquier cosa, el valor de una madre es incalculable.
Unas pequeñas palabras pueden hacer una gran diferencia en nuestras vidas y las de quienes nos rodean.
Un “me gusta”, un “te amo”, un “qué bien te quedó”, un “cada día te veo mejor” o un simple “gracias” pueden hacer que el día sea mejor.
Intentemos ser conscientes de la importancia de escoger bien las palabras. De expresarnos de forma positiva. Nuestras vidas serían mucho mejor.
Los amores por Internet son incomprendidos, criticados y puestos en duda.
Pero el ciber amor también es amor, el sentimiento es tan real como la persona que lo siente en su corazón.
Al final, para los que están destinados a amarse, la distancia no es impedimento, e Internet les ayuda a darse la oportunidad de amar y ser amados.
Una mala relación la tiene cualquiera, un príncipe azul que te sale rana también…
Pero cuando siempre pasa lo mismo no es que se tenga mala suerte en el amor… es que se está siguiendo un patrón y escogiendo mal a quien entregar el corazón.
Eres mujer, fuerte, valiosa e inteligente: No caigas otra vez en lo mismo, tú puedes mejor que eso, ¡eres mujer!
Eres mujer, eres valiosa y entregas amor en abundancia.
Si no recibes amor, si estás quedando en el olvido, si ya no eres apreciada, si todo son críticas hacia ti y si todo quedó en promesas incumplidas que el viento se llevó… entonces recibes menos de lo que mereces y necesitas.
Nadie que te haga sentir mal te merece.
El amor es libre, así ha de entregarse y así ha de sentirse.
Si en una relación uno de los dos comienza a sentirse atado por su pareja, que no le deja respirar, que siempre está encima y pendiente de todo… puede cansarse y la unión tambalearse.
Lucha por tu amor y tu pareja, pero respeta su tiempo y su individualidad. Libremente entrega tu amor y libremente deja que lo reciba.
A las mujeres nos suelen acusar de hacernos las víctimas por todo, pero es innegable que hay muchos hombres especialistas en hacerse las víctimas y no asumir responsabilidades.
No permitas que sus berrinches tengan premio. No cedas ante los chantajes emocionales y establece límites a sus manipulaciones.
Eres mujer, eres todo sentimientos… ¡pero que no te los manipulen para salirse con la suya!
A ninguna persona tímida le gusta serlo, si pudiese no lo sería.
El mejor momento para superar la timidez y desarrollarse como personas confiadas y seguras de si mismas es durante la niñez.
Como madres, si observamos rasgos de retraimiento, cobardía, inseguridad y timidez desarrollándose en nuestros hijos, debemos saber que aún estamos a tiempo de ayudarles a formar su personalidad y abandonar esa timidez que podría marcar sus vidas negativamente.
El amor es sufrido y complicado. En ocasiones nos sentimos solas, ignoradas y olvidadas. La relación pasa por altibajos, pero ahí estamos los dos con el pase de los años…
El amor verdadero no es como la de un cuento, que aparece y se queda para siempre. El amor hay que trabajarlo a diario, sólo así podrá ser eterno.
Eres mujer, eres especial y única. Tu pareja no encontrará a nadie como tú. Si tú te decides y luchas por ello, podrás mantenerle a tu lado.
Eres mujer, eres valiosa y no un plato de segunda mesa.
Por mucho que te enamore la mirada de un buen hombre, si resulta que él tiene mujer, déjale, vete y huye. No mereces el desprecio de ser amada en ratos libres, cuando no sea visto y cuando a él le venga bien.
Una mujer que se sabe valorar sabrá hacerse valorar. Tú eres valiosa, una mujer, un premio y no un mero entretenimiento.
Cuando los padres se divorcian, los hijos suelen quedarse con la madre que será sobre quien recaerá la mayor responsabilidad en su cuidado y educación.
En ocasiones parecerá que el padre intenta comprar el afecto de los hijos. Pero no es una competición y hay que establecer normas para no ser manipulados por los hijos.
Los padres se separan, pero los hijos siguen siendo de los dos. Ambos deben tomar decisiones y llegar a acuerdos que faciliten su crecimiento y educación.
Para amar hay que dar libertad, dejar que actúe según sus sentimientos, sin acosarlo, sin andar detrás de cada cosa que hace.
Si lo haces le aburres, si ves o sientes que siempre tienes que estar acosándolo es muy posible que esa persona no sea para ti.
Una mujer que ama y da libertad es una mujer segura.
Hay cosas que se dan por sentado, que sentimos que no son necesarias decirlas… pero expresar amor con palabras siempre es bueno y ayuda.
Siempre dile a tu pareja lo mucho que le amas. Aunque sepas que es conocedor de tu amor, díselo igualmente. El amor crece y se fortalece cuando es expresado.
Dile a tu pareja cuanto le amas, fortalecerá la relación.
No nos faltan motivos de estrés, si la vida de toda mujer ya de por si está llena de preocupaciones, mucho más lo está la de una madre.
A los hijos les afecta el estrés de los padres, también lo viven a su modo, incluso cuando ese estrés es por darles una mejor vida.
Intentemos ser conscientes de como influimos en ellos, de qué piensan y porqué actúan como lo hacen. Dediquémosles tiempo, son nuestros hijos, lo merecen.
Todas quisiéramos tener un buen amor, enamorarnos y sentirnos amadas y deseadas.
“¿Cómo lo lograré?” preguntamos, “¿por qué ningún hombre me ama?”, “¿Qué tengo que hacer para ser querida y amada?”
Y en nuestro afán de lograr ser correspondidas aceptamos que en ocasiones nos falten el respeto y aguantamos de todo. Y eso no debiera ser así, debemos valorarnos más y no desvalorarnos para tener un poco de amor condicional.
Las mujeres amamos con intensidad, plenamente, entregando nuestro cuerpo, alma y corazón.
Tal vez por eso, por lo verdadero y profundo de nuestros sentimientos, nos duele tanto el desamor y el adiós.
Pero somos mujeres, tenemos una gran fortaleza interior que nos ayuda a superar el dolor del adiós, la traición y el desamor.
Para una mujer que vive un amor prohibido, estas fechas no son alegres, al contrario, son muy tristes.
Se viven de forma solitaria, mientras los demás ríen y se juntan con las familias y personas queridas. Para ellas la Navidad implica soledad, tristeza y muchas lágrimas. Quisieran tener a su amor a su lado, pero no es posible porque pertenece a otro lugar y tiene compromisos familiares de los que no puede rehuir.
No es agradable saber quien es la nueva novia de tu ex.
― Tampoco lo es no saberlo.
Y es cierto que la novia actual puede ser tu mayor amenaza… pero tú también puedo ser su mayor amenaza.
¿Merece la pena saber cómo es ella? ¿Si todavía piensa en ti?
La curiosidad te llevará a comprobarlo, pero lo mejor será aprender a dejar pasar página y no preocuparte más por el pasado.










