Es imprescindible dedicar unos instantes de cada día a conectar con nuestros hijos y hacer
De las muchas cosas buenas que los padres podemos hacer por nuestros hijos, conseguir que se sientan amados es sin duda una de las que mejores frutos da.
Hombres destructores que no nos respetan.
No todos los hombres son así, pero todos los hombres que hemos tenido han jugado con nosotras. Somos como un imán para ellos. Si queremos encontrar algo mejor, tenemos que aprender a amarnos y valorarnos más a nosotras mismas.
Cuando entregas el corazón a manos llenas, cuando hay promesas de amor eterno, planes de vida juntos y todo parece ser recíproco, el dolor se vuelve indescriptible cuando todo se desmorona.
Es doloroso descubrir que lo que pensabas que era recíproco no lo era tanto, y que tú amabas mucho más… y aún amas.
¿Podemos permitirnos ser abuelas y a la vez enamorarnos como unas colegiadas?
¿Es el amor algo que debamos sacrificar a partir de cierta edad, en pos de guardar la compostura y cumplir con el rol social que la familia espera de nosotras?
¿Prejuzgamos a nuestros mayores haciéndoles sentir incómodos con la posibilidad de volver a enamorarse?
¡No a la violencia contra la mujer! Aun con todos los avances sociales que hemos realizado las mujeres en el último siglo, la violencia de género es el pan nuestro de cada día.
Unas sufren maltrato en sus carnes, otras son emocionalmente maltratadas hasta no ser dueñas de si mismas… Denuncia la violencia de género, declárate en contra.
Muchas mujeres viven en tristeza y soledad, pensando que no son especiales, que nada pueden hacer por salir de sus problemas y que la vida les ha sido injusta…
Tú mueves el mundo, eres la joya más valiosa. En tu lo más profundo de tu interior reside la fuerza y seguridad personal que necesitas para brillar como ninguna.
Es posible vivir apasionadamente, resurgir a la originalidad y ser autenticas en todos los aspectos de nuestra vida.
Seamos las portadoras de veracidad en nuestras emociones, sentimientos y acciones de nuestra vida.
Podemos vivir apasionadamente si somos auténticas y verdaderas con nosotras mismas y aquellos que nos rodean.