Las cosas que a las mujeres nos importan...
Artículos totalmente originales, principalmente de sentimientos, autoestima, superación personal, y más... [ + info ]

Amigas queridas; las sagradas escrituras nos enseñan a perdonar de corazón, y a poner la otra mejilla cuando alguien nos ha golpeado de alguna manera. Se nos enseña también que en nombre del amor debemos de ser humildes de corazón y olvidar las rencillas, los malos ratos, los altercados, las ofensas, los rencores, las infidelidades, los engaños y todo tipo de errores ajenos etc. y por obviedad, esto implica que necesariamente es menester exterminar resentimientos frescos y añejos.
¿Pero es realmente posible esto?
Siempre soñamos con cosas que deseamos en la vida, cosas como viajar, estar junto a nuestro amor, poder abrazar a personas, tener un coche, una casa, y básicamente cualquier cosa.
¿Pero qué pasa cuando estos sueños no se cumplen?
Cuando nuestros sueños no se hacen realidad decimos que no era lo que Dios quería para nosotras, o que simplemente hemos tenido mala suerte en la vida…
Nos guste o no, en la vida siempre habrá algo a alguien que nos haga sufrir.
Pero indiscutiblemente, la mujer es muy hábil y capaz de ingeniárselas para resolver sus problemas (principalmente los de tipo amoroso y sentimental), las mujeres sabemos que todo tiene solución en esta vida, todo menos una cosa: ¡La muerte!
Pero de manera ilusa, a la mujer se le ha hecho creer ingenuamente que cuanto más sufra en la tierra, más pronto se ganará el cielo con todo y (zapatos), sus estrellas y hasta uno que otro cometa loco por allí ¡Qué estupidez! ¿En qué cabeza cabe eso? ¡Por favor!
La pérdida de un ser amado marca huellas indelebles que quedan para siempre en el corazón. Cuando la pérdida es por divorcio tenemos que atravesar una etapa de duelo y recuperación, existen libros de “expertos” cada cual con nombres sofisticados y textos estudiados, que en cierta forma ayudan a que al final volvamos a ser “felices”, y hasta puede que nos enamoremos de nuevo y todo queda olvidado y hasta perdonado…
¿Pero qué pasa cuando la separación de alguien cercano a nosotros es provocado por la muerte?