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Cuando sientas que tu mundo está rodeado de soledad y tristeza detente un momento y piensa que en algún lugar, no sabemos donde, hay una persona afín a ti, alguien que al igual que tú sueña con encontrar a la persona correcta para pasar sus días, a quien darle amor, amistad y lealtad.
Por muy mal que lo pasemos y mucho daño que nos hayan hecho, no debemos decaer y nos daremos por vencidas pensando que siempre será así.
“Si no te amara, no me preocuparía porque fueras mejor cada día”.
A nadie o casi nadie le gusta recibir críticas y correcciones, incluso las críticas constructivas que podrían ayudarnos a mejorar, nos suelen sentar mal. Pero una señal de que se es una mujer fuerte y segura, es que precisamente podamos estar dispuestas a escuchar a los demás sin que ello nos provoque trastornos.
Hoy día vivimos en un contexto social de “velocidad y agresión”…
Velocidad en el sentido de que “todo tiene que ocurrir en el mínimo tiempo”, en que “escasea el tiempo”, buscamos “procesos simplificados: comidas rápidas, aprender inglés en tres meses, responder a mensajes de textos -Ok-Si-No-Tq-, adelgazar diez kilos en un mes, usar electrodos para tonificar músculos, tomar pastillas para dormir más rápido, etc.
Y agresión, entendido por la nube de estrés que viaja sobre nuestras cabezas, por el enojo que abunda en nosotros, por la indiferencia consecuencia de la prisa que llevamos.
“Tú me puedes quitar el sueño, pero nunca podrás quitarme las ganas de seguir soñando.”
En muchos momentos de la vida, pareciera que nada tuviese sentido y que sin importar lo mucho que intentemos hacer bien las cosas, todo nos sale mal, fatal…
Lo podemos tener todo en contra, incluso a las personas que más debieran apoyarnos, pero nunca dejemos de soñar.
No es que debamos “hablar por hablar”, pero sí saber hablar y no callarnos cuando debamos hacerlo.
Paradójicamente pasamos más de la mitad del tiempo hablando de banalidades, cosa que no está mal en pequeñas dosis, pero el problema llega cuando por pronunciar dichas palabras irrisorias, nos olvidamos de pronunciar aquellas bellas palabras que debemos exteriorizar, compartir con los demás y con nuestro espíritu…
Hemos crecido siendo educadas en la cultura del apego, en la visión de que todo es permanente, y desde ahí aprendimos a aferrarnos a cosas, personas, vínculos, recuerdos y creencias.
Pero a veces no es tan bueno estar aferradas y apegadas a las cosas y personas, también puede convenirnos aprender a ser más desapegadas… pues nada es para siempre.
Dicen que nuestro futuro es incierto… Pero la verdad es que nuestras vidas tienen grabados indelebles casi invisibles que nos recuerdan convicciones que nos han inculcado o nos hemos autoinculcado desde temprana edad, puesto que nos acostumbramos a recibir comentarios, observaciones y dogmas que han formando nuestra personalidad y nuestra visión de mundo.
Es así como empezamos a cargar con el lastre de pensamientos anacrónicos que no son más que viejos paradigmas que se nos presentan como insuperables e irrompibles.
Lo tóxico es malo, y las personas tóxicas nos envenenan el alma, nos amargan el día y nos impiden alcanzar nuestros sueños. Nadie quiere estar junto a una persona tóxica, por lo que no sólo los debemos evitar sino que también debemos cuidarnos de serlo nosotras también.
“Tóxico” es todo aquello que nos intoxica física, espiritual y emocionalmente. Y estas toxinas, aunque nos parezcan verdaderos misiles, provienen del lenguaje; ya sea de la forma en que nos hablamos, nos pensamos, o nos creemos o bien, de la particular manera en la que otros dirigen esa flecha lingüística hacia nosotros.
Te invito a que por un momento dejes todo lo que estás haciendo, respires llenando tus pulmones de aire y que lo sueltes lentamente, cierra tus ojos, porque fuera de ti no habrá nada para ver. Hoy quiero que empieces a mirarte por dentro.
Que veas el paisaje que habita en ti y tal vez desconoces. Que busques entre los oscuros fantasmas de los miedos, la luz de la valentía, que toques cada imagen del pasado con amor, aun cuando haya telarañas de dolor, eso no pertenece a tu presente; son sólo fotos amarillentas, hojas secas de un camino que ya recorriste.
“Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla” (Francisco de Quevedo)
El ser humano siempre está buscando su propia realización, lograrlo nos llena de orgullo y no tenemos problema en decirlo y demostrarlo cuando la oportunidad se nos presenta, nos gusta que reconozcan nuestros logros, pero muy a menudo se nos olvida que ser una persona exitosa también implica tener un balance entre el cuerpo y la mente.
El ser humano, en su afán incansable de modificar todo aquello que no le agrada del mundo y de sus semejantes sostiene la idea de que es fundamental que los demás sean quienes cambien, para que las cosas puedan mejorar.
Pero es aquí cuando surgen interrogantes como: ¿y nosotras? ¿Por qué no nos damos también esa oportunidad de cambiar? ¿Acaso nuestras conductas y actos son siempre las mejores?
Hay una gran verdad en la vida cuando hablamos de nuestro karma que es la causa y efecto, en palabras más sencillas todo lo que haces en la vida ya sea bueno o malo te es devuelto, es por esa razón que siempre hay que actuar con cordura, con justicia, con amor, sin soberbias porque a medida que das cosas buenas a las personas, ellas querrán estar cerca cerca de ti, no alejes a tus amigos o familia con malas acciones pues ello sólo traerá desolación a tu vida. Lo que das recibes…
Como seres humanos estamos siempre buscando la manera de encontrar nuestro “lugar” en la vida.
Se suele decir que la vida es corta, que somos aves de paso y que peregrinamos por la vida sin descanso… A veces caminamos seguras, otras nos tambaleamos… pero cada paso que damos tiene guardada una nueva enseñanza para nosotras.
Si te detienes un instante y observas a tu alrededor, te darás cuenta que hemos comenzado a caminar desde hace ya mucho tiempo por el sendero de una sociedad que nos ofrece un paradigma de vida hedonista e individual; un paraíso de la felicidad absoluta o “le devolvemos su dinero”.
La cultura del bienestar se ha impuesto entre nosotros y desde ella, los seres humanos intentamos crear nuestra vida.
A veces saber controlar los celos es complicado, pero es algo que es totalmente necesario. Debemos saber controlar nuestras emociones y nuestros celos antes de que se nos salgan de control.
Una de las formas más fáciles de romper una pareja perfectamente buena es empezando a tener celos. Controlar los celos es imprescindible para mantener una relación saludable de pareja.
A lo largo de la vida hay etapas en las que la palabra “amor” tiene diferentes significados, colores y matices para nosotras.
El amor es algo muy complejo y cada cual lo vive diferentemente. Para unas personas el amor debe implicar compromiso, otras piensan que si son amadas serán felices, otras piensan que es algo que dura para siempre mientras otras temen por la caducidad que pueda tener.
Y sin embargo, pese a los diferentes modos de verlo, todas queremos tener amor.
“Demasiado a menudo subestimamos la rapidez con que cambian nuestros sentimientos porque subestimamos nuestra propia capacidad para cambiarlos.” -David Gilbert.
Se suele decir que algunas de las características de nuestra personalidad son heredadas de los padres, pero también se piensa que a través de nuestra vida podemos aprender a controlar las emociones antes que se nos salgan de las manos. Sin embargo muchas veces nos dejamos llevar por las emociones del momento y no podemos o no queremos controlarlas.
Todos tenemos miedos:
Los niños le tienen miedo a los monstruos imaginarios, la oscuridad y los ruidos extraños… Los adultos también tenemos miedo, a veces a la soledad, otras veces del compromiso, a los riesgos de emprender una nueva vida o negocio…
Los temores y los miedos son algo normal en la vida de toda persona, pero a algunos esos miedos nos impiden progresar en la vida y necesitamos aprender a enfrentar nuestros temores.
En la vida hay dos clases de personas, las que miran la vida con esperanza y las que lo hacen con pesimismo.
Una cosa es ser realistas en la vida, conocer nuestros límites, y otra muy diferente es imponernos límites por nuestro pesimismo, “realismo”, y desencanto con lo vivido.
Es mejor ser y estar junto a los primeros, personas que sueñan y son capaces de luchar por sus sueños y metas en la vida.
Queremos lo mejor, y siempre lo estamos buscando… Queremos el mejor trabajo, el mejor amor, las mejores amistades, y eso está bien, es bueno porque nos lleva a progresar en la vida.
Pero no es sano desear lo que no tenemos cuando ello nos lleva a no poder conciliar el sueño y a no apreciar las cosas que sí tenemos.
“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, una vida bien usada causa una dulce muerte.” (Leonardo Da Vinci)
Todos los días y en diferentes situaciones, nos encontramos con personas que tienen más que nosotras o por lo menos eso es lo que pensamos. Nos dejamos llevar por lo que vemos y escuchamos, calificamos inmediatamente a personas de “afortunadas, inteligentes y de mucho estudio” llegando a desvalorizar lo que nosotras mismas tenemos, a compararnos continuamente con los demás y producirnos sufrimiento, ansiedad y muchas veces incluso angustia.
La vida está llena de experiencias y vivencias, tanto positivas como negativas. En nuestro corazón se aloja todo cuanto vivimos con pasión, lo bueno y lo malo. A veces las cosas malas que nos han pasado ocupan demasiado sitio en nuestro corazón.
Pero hay esperanza, pues al igual que en nuestros hogares, la limpieza y el orden es posible, y nuestro corazón también requiere de dicho cuidado. Si aprendemos a desechar lo malo podremos disfrutar al fin de cada día que vivimos…
A veces pretendemos ser más veloces que la luz y nos apresuramos en alcanzar nuestros sueños sin ser capaces de disfrutar de nada pues nos puede más la impaciencia por lograrlos.
Queremos paz en nuestra vida y nos impacientamos por alcanzarla, tanto que se nos olvida detenernos y pensar en nosotras mismas. Es importante luchar por alcanzar lo que queremos, pero es un problema cuando lo queremos ya mismo pues nos impacientamos. No tenemos paciencia y queremos paciencia, pero paradójicamente la queremos inmediatamente.
Se puede ser feliz incluso en las circunstancias más difíciles y dolorosas de la vida.
Puede haberte dejado tu pareja, tu marido, el padre de tus hijos, puedes haber perdido el trabajo, sufrido un accidente… y en medio de todas estas cosas negativas podrías ser feliz.
Todos tenemos en nuestras manos una brújula, la cual podemos manejar para llegar al destino que deseemos.
El mayor tesoro del mundo es poseer una madre, su amor es una gran riqueza de valor incomparable.
Todos nuestros amores podrían llegar a ser “ex” pero nunca se podrá tener una “ex-madre”. La madre es ese ser que lo entrega todo por amor, por su hogar, por sus hijos y nietos. Cuando la madre aún está ahí contigo, es una suerte tenerla, pues la clase de amor que entrega es el más puro que podrás encontrar jamás.
Un “día horrible”, es el resultado de tu valoración de los hechos que hoy han transcurrido en tu vida.
Un “buen día” también: es el resultado de la valoración positiva de lo que has vivido hoy.
Aprendiendo a controlar nuestra propia mente podemos cambiar las cosas para mejor, no sólo en nuestro interior sino también en el mundo que nos rodea.
“Muchos se jactan de los libros que han escrito, a mí me enorgullecen los que he leído”. – J. Luis Borges.
Muchas veces miramos en forma rara, como bichos raros, a quien está leyendo un libro en el metro, en las plazas y en las peluquerías… Pero leer es cultura, siempre que tomas un libro y lo lees aprendes algo que hasta el momento desconocías.
¿Cuántas veces te ha pasado que un hombre ha coqueteado contigo haciéndote creer que tenía interés en ti, sin que lo tuviese realmente?
Muchos coqueteos o flirteos no son indicativos de ningún interés serio, especialmente más allá de lo casual y sexual. Pero, ¿cómo saber si el hombre que anda detrás tuyo quiere algo serio o no?
“Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos para luego desembocar en las playas de tu futura alegría.” (Anónimo)
En nuestros corazones siempre existirá la tristeza, así como existe la alegría; ambas se deben vivir en su momento determinado; No existe la una sin la otra, sólo así sabremos apreciar las cosas buenas que la vida nos da y que muchas veces por orgullo dejamos pasar.
“En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable.” (Diego Marchi)
Todo ser humano guarda algún secreto dentro de su corazón y lo guarda de forma hermética.
Son secretos de esos que no se revelan nunca, que nunca contamos ni contaremos… secretos que nos acompañarán a la tumba.
Es horrible sufrir una decepción, especialmente algunas. Hay decepciones que no sabemos llevar bien, es algo doloroso que tarda mucho en irse de nuestras vidas.
La decepción es una de esas cosas que cuesta mucho enfrentar, está ahí… esperándote. Lo dejas para mañana, para el siguiente, y te vas dando excusas…
Comúnmente justificamos nuestras acciones, o falta de acciones, diciendo que “lo que yo haga no tiene importancia”. Pensamos que lo que hagamos o no hagamos nada le tiene que importarle a nuestros vecinos, o menos aún, a la gente desconocida con la que nos cruzamos día a día.
Pero no es cierto, incluso los actos más pequeños e inocentes influyen enormemente en las personas que nos rodean y ven…
Ser un poco indecisa no es malo, siempre es bueno comparar, mirar y pensar antes de tomar decisiones importantes en tu vida. Todos tenemos algo de indecisión en algún momento de nuestras vida, y muchas veces la falta de opciones no nos deja escoger.
Pero decidir es importante. Debemos ser capaces de tomar nuestras propias decisiones…
Pareciera que cada vez prestamos menos atención a las cosas pequeñas de la vida, a las cosas simples y triviales del vivir diario…
Pero aún quedan muchas personas que saben disfrutar enormemente de las cosas pequeñas de la vida, que incluso aprecian cosas que generalmente calificaríamos de “insignificantes”. Son personas felices, disfrutan de todo, hasta de lo más pequeño. ¿No te gustaría poder disfrutar así de la vida?
Muchas veces nos cuesta mucho mantener relaciones profundas con los demás, especialmente aquellas que requieren compromiso.
Cuando esto nos ocurre, supone un problema no sólo para nosotras mismas sino también para nuestra pareja y quienes nos rodean.
Cuando tenemos miedo al compromiso y profundizar la relación es posible que la relación acabe fracasando y haciéndonos sentir mal por el sentimiento de culpabilidad…
Hemos sido criadas en una sociedad de convencionalismos, se nos han inculcado valores y principios de acuerdo a como nuestros padres pensaron que era “lo mejor”, fuimos instruidas para obedecer y muchas veces acatar ordenes de nuestros superiores, ya sea en jerarquías, edad o simplemente a quienes se supone que son la cabeza de nuestros hogar.
“Si de veras queremos vivir bien… Lo mejor es empezar cuanto antes por intentarlo” – W. Auden
¡Este año va a ser un buen año! Si hemos dejado las cosas pasadas en su respectivo lugar, entonces estamos llenas de energía, confiadas y seguras de lo que nos planteamos como metas para este nuevo año, y que estas serán realizadas. Si ya nos ponemos en acción, y hemos escrito todas y cada una de nuestras metas y sueños: Entonces, querida amiga, con las energías renovadas, poniendo todo de tu parte, ¿cómo crees que terminará este año?
Los “mata ilusiones”, los desanimadores, los “tritura sueños”, los “destroza ilusiones”…
Aquellos que destruyen las ilusiones de las personas casi siempre aparentan ser personas muy “buenas”, personas que incluso tienen mucha “inteligencia social”, pero ojo, estás frente a una persona que sólo vela por si mismo, no hay nada más peligroso y nocivo para nuestras vidas que estas personas…
Una vez mas nos encontramos en la fecha más hermosa del año, paradójicamente para algunas es una época triste, con recuerdos de personas que nunca más volveremos a ver.
La navidad está a la vuelta de la esquina, el consumismo no se ha hecho esperar y nos encontramos atrapadas en anuncios en todos los medios de información, con diferentes juguetes, marcas, novedades y cada una resulta ser “de mejor calidad”.
Ya llega la navidad, y si bien para algunos es todo alegría para otros es todo tristeza y especialmente estrés.
Lógicamente, desearás pasar la mejor navidad posible. Si eres de las que se estresan y sienten agobiadas en navidad, con todos los preparativos, compras, ajetreo de masas de personas en el centro comercial, familia visitando, eventos a los que debes asistir, cosas que debes preparar, y tanto más… esta lista de métodos para evitar el estrés navideño es para ti.
Las personas que logran hacer más sin llegar a cansarse son aquellas que han aprendido a cambiar de ritmo según la necesidad y ocasión. A veces es necesario darnos prisa, pero otras veces hay que saber tomarnos las cosas con tranquilidad e ir a un ritmo relajado.
Hay muchas cosas que nos perdemos por no vivir al ritmo adecuado…
¿Quieres vivir sin estrés?
Es imposible. El estrés es una respuesta a los desafíos que la vida nos presenta, y una vida sin desafíos es demasiado aburrida.
Pero la mayor parte del estrés que vivimos es innecesario, y puede ser eliminado en unos pocos pasos. No se consigue de la noche a la mañana, pero cada paso en reducir el estrés en nuestras vidas supondrá un paso hacia una mejor salud.
Cuando pasamos por una decepción amorosa, un engaño, una traición, nos cuesta volver a confiar en las personas, y más si de amor se trata; en gran parte nos condenamos a la soledad por temor a vivir lo ya vivido.
Se dice que muchas veces tenemos que conocer a la persona equivocada para encontrar la felicidad. Con las malas experiencias aprendemos estrategias que pondremos en práctica en nuestro caminar. Y aunque no entendemos el por qué tenemos que sufrir, cierto es que maduramos mentalmente y aprendemos a crear resistencia emocional ante los problemas de la vida.
Una mujer bella, dicen generalmente los diccionarios, es “aquella en cuya contemplación se deleitan los ojos”.
¿Los ojos de quién? Esta pregunta entraña una de las razones por las cuales la definición de la belleza femenina no cabe dentro de líneas fijas e invariables. Esta belleza depende siempre de quién la mira o con qué ojos se mire.
Siempre pensé que era el hombre que soñaba, caballero, atento y así me fui enamorando de ti, llegando a entregarte lo mejor de mi vida. Sólo vivía para ti, tus sueños fueron mis sueños y así dejé de ser yo para ser tú. Contigo no fui ni “yo” ni “nosotros”, simplemente fui “tú”.
Cada día es el comienzo de una nueva historia en la página de nuestras vidas. Puede estar llena de alegrías y satisfacciones; de igual manera puede estar llena de lágrimas, de un dolor que desgarre el alma… La realidad es que son más las historias tristes y llenas de sentimientos encontrados, de momentos de soledad, que vivimos día a día.
¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Las estamos aprovechando, y viviendo como quisiéramos o debiéramos?
Sean cuales sean tus circunstancias actuales, en tus manos está el poder de cambiarlas. A no ser que lo intentes no podrás saber si es cierto o no.
Anímate, corre riesgos, socorre a tu vida y actúa.



