Entradas con la etiqueta ‘discusiones’
No es fácil vivir en pareja, a veces apenas soportamos la sola presencia de nuestro amor, pero a la vez nos gusta llegar a casa y saber que estaremos con él.
Nos gusta que nos mimen, que podamos sentarnos juntos, hablar de nuestras cosas, de hacer planes… pero también nos gusta estar solas, sin hablar, sólo llegar a casa y tumbarnos en la cama, mirar la tv y no tener rollos en nuestras vidas.
En ocasiones nos enamoramos del hombre perfecto y él de nosotras. Es algo maravilloso. Pero a veces, después de un tiempo de estar casadas con él, deja de ser ese maravilloso hombre que creímos ver.
El príncipe azul te salió rana, o lo que es peor, ahora es un hombre que ni te mira ni te trata bien, siempre discutiendo y criticando todo cuanto haces o dejas de hacer…
Cuando pensamos en unir nuestra vida a la de otra persona, nuestra mente se concentra en solamente “ser felices hasta que la muerte nos separe”, muy poco nos ponemos a pensar que el deseo de unirnos a otra persona puede ser sólo la combinación de hormonas e ignorancia, o por no querer estar solas. No cabe duda que el amor puede conquistar muchas cosas, ¿pero nos detenemos a pensar que existen muchas diferencias y problemas que surgen tan pronto como la convivencia empieza?
¿Existe quien pueda salvarse de una discusión o de una diferencia de criterio?
En las relaciones de pareja, la discusión siempre existe y es sin lugar a duda un evento que en todo momento nos puede sorprender e incluso aplastar si no le prestamos la atención debida.
A nadie le gusta discutir, pero mucho menos nos gusta perder.
Cuando nos enfrentamos a una discusión siempre queremos tener la razón, y al calor de la cólera muchas veces acabamos ofendiendo a la persona que más amamos.
No somos capaces de decir, “tienes la razón” “perdóname, me equivoque”. Y sin querer, acabamos cometiendo errores que requieren de una disculpa.
Trataremos esta vez de mirar dentro de nosotras, para discernir cómo tratamos a nuestros conflictos emocionales.
Muchas veces un mal entendido, una palabra dicha en el momento menos indicado nos puede llevar a discusiones o distanciamientos que abren brechas insalvables en la vida de una pareja.
Si gritas tú… ¡yo te grito más fuerte!