Archivo por autor
Somos mujeres hermosas y no tenemos porqué seguir estereotipos de belleza.
Antes de preocuparnos por gustarle a alguien, deberíamos preocuparnos por gustarnos a nosotras mismas, por valorar y respetar todo lo valioso que hay en nuestro corazón. ¡Nos lo debemos!
Leer el resto de esta entrada »
¿Te gusta este artículo?
Recibe artículos y fotos para mujeres:
Dar un paso más, avanzar, buscar, correr, mirar… Nada pierdes cuando te arriesgas en la vida, pero sí puede salirte muy caro abandonar la lucha antes de tiempo. Cuando las cosas valen la pena, el riesgo está justificado. Merecemos un poco más, un intento más… al final, nos lo agradeceremos.
¿Quién no ha tenido alguna vez una cita? Nos suelen provocar ansiedad y nervios, nos enloquecemos probando atuendos y nos preguntamos cuál será la mejor forma de comportarnos para que todo salga como esperamos…
Solamente recuerda que lo mejor y más importante que puedes hacer es ser tú misma: auténtica, original… ¡bella!
Hoy día, gracias a Internet y las redes sociales, podemos estar en constante comunicación con nuestros familiares, amigos y conocidos…
Es genial, incluso podemos comunicarnos con todos a la vez, pero, ¿hemos pensado bien en qué tipo de cosas estamos publicando? ¿Conviene compartir tanto sobre nosotras mismas’?
Es normal cometer errores, todo el mundo los comete. Aun así, tendemos a intentar taparlos, ocultarlos y negarlos…
Cuando ocultamos nuestros errores creamos cadenas que nos aprisionan. Si somos capaces de aceptar nuestros propios errores, seremos más libres, maduras y admirables. Una mujer admirable no oculta sus errores: los asume como propios y aprende de ellos.
Cuando amas, apoyar a tu pareja es algo que haces con naturalidad e ilusión, porque tus sueños son los suyos, y los suyos son tuyos.
Necesitamos el apoyo de nuestras parejas, compartir ilusiones, esperanzas y anhelos…
Si en verdad nos amamos buscaremos la felicidad de nuestra pareja, y él la nuestra.
Cuando nos subestimamos y pensamos que no merecemos algo, nos estamos poniendo barreras a nosotras mismas.
Cuando pensamos que no somos lo suficientemente buenas para algo o alguien, nos estamos estampando contra un muro que nosotras mismas construimos.
Eres mujer, eres valiosa y en esta vida merece la pena arriesgarse por lo soñado.
Cuando estamos solas tendemos a un error común: pensar que cuando llegue el día en que encontremos amor, al fin podremos ser felices.
Nada ni nadie podrá llenar el vacío de nuestro corazón si no somos capaces de llenarlo nosotras mismas.
Ámate a ti misma, busca la felicidad en ti misma, no en los demás. Tú felicidad no depende de ningún príncipe, depende de ti misma.
La amistad no sólo es el arte dar, sino también el de recibir.
Puede que tengamos alguna “amiga” que sólo nos quiera por intereses… pero si nosotras damos lo mejor de nosotras, y ellas no, entonces, a la hora de la verdad, no podremos considerarnos buenas amigas.
No podemos esperar recibir siempre de nuestros amigos, también tenemos que darles lo mejor de nosotras mismas. La amistad sincera es recíproca, damos y recibimos.
El amor que nos tenemos a nosotras mismas se refleja en el cuidado que nos damos. Cuando aprendemos a amarnos y a aceptarnos tal como somos, nos damos cuenta de que somos merecedoras de un poco de cariño y cuidado personal.
Una mujer que se ama, cuida de si misma. Cuidemos nuestro cuerpo, corazón, entorno y relaciones. Nos lo merecemos.
Podemos ser mujeres disciplinadas, cuesta lograrlo pero podemos serlo.
La disciplina es buena, nos ayuda a alcanzar nuestros sueños, nos motiva y nos hace crecer como mujeres valiosas.
Podemos ser más que mujeres de buenas intenciones: podemos ser mujeres que logran todo aquello que se proponen.
Es bueno soñar, pero no ser sólo unas soñadoras.
Los sueños han de hacernos creer que podemos mejorar aquello que nos propongamos. Si lo creemos, como mujeres podremos realizar nuestros sueños.
Nunca dejes de soñar, pero sueña y lucha por tus sueños, por aquello en lo que crees y aquello que quieres. Tú puedes hacer tus sueños realidad.
Cada persona pasamos por los duelos de nuestra vida de forma personal, individual y diferente.
Ya sea un duelo por la muerte de un ser querido, un duelo por quien simplemente se fue rompiendo nuestro corazón o una amistad perdida… nuestro dolor es personal, sería difícil pensar que alguien pudiera sentir lo mismo…
No obstante, todo duelo es superable. Podemos superar los duelos de nuestras vidas. Sin los duelos no seríamos capaces de darle tanto valor y amor a lo que ahora tenemos.
¡Si consigo amarme a mí misma, nada me será imposible!
Todo lo lograré, pues mi autoestima no sólo me devuelve el valor que como mujer tengo, sino que también cose unas inmensas y bellas alas en mi espalda que me permiten volar a donde yo lo desee, porque simplemente quiero, puedo y lo merezco.
Merezco amarme a mí misma, ser feliz, tener seguridad y sentir libertad. ¡Prometo amarme!
A nadie le gusta equivocarse, y reconocerlo es algo que muchas veces nos cuesta hacer.
Equivocarnos no nos hace menos valiosas, ni menos sensatas, ni menos dignas. Los errores son parte de la vida y nos brindan la oportunidad de ser mejores aprendiendo de la experiencia y aceptando consecuencias.
Pedir perdón o cometer un error no nos tiene porqué quitar valor, no tengamos miedo a reconocer lo que hicimos mal.
¿Te falta algo para ser feliz? ¿Amor, pareja, casa, dinero y algo más, tal vez?
Si respondes afirmativamente, lo siento, te equivocas: La verdadera felicidad nace dentro del corazón de cada una, la felicidad es algo que puedes obtener por ti misma.
Eres mujer, eres valiosa y si te lo propones eres sobradamente capaz de ser feliz por ti misma.
No hay relación de pareja que funcione si sólo uno pone todo de su parte. Ambos debemos poner de nuestra parte si queremos conservar y madurar el amor que nos tenemos.
Es algo que lleva trabajo y dedicación, siempre hay que estar cuidándolo… pero el esfuerzo merece la pena, el amor que perdura con los años es el más bello.
Nuestro lenguaje y la forma en la que nos expresamos condiciona la forma en la que nos sentimos y en la que nos ven los demás.
Si hablamos de forma negativa, fea y pesimista, ese sentimiento se nos puede acabar albergando en el corazón.
En cambio, si nos esforzamos en expresarnos de forma positiva, la forma en la que veamos la vida puede cambiar a mejor.
En la confianza el amor crece y se fortalece, pero cuando adolecemos de ella, nuestro compromiso sentimental se debilita y el amor acaba pereciendo.
Puede que en un pasado sufriésemos, fuésemos engañadas y nos rompieran el corazón… pero hoy es un nuevo día y si tu pareja no es la del ayer, confía en él. Tú te mereces algo especial: un amor en el que la confianza abunda.
Es inevitable cometer errores, es parte de la vida: por mucho que intentemos evitarlo, los cometeremos.
¡Pero qué bueno es cometerlos! Gracias a nuestra gran capacidad de aprender de los errores podemos ser mejores día a día.
Los errores nos pueden enseñar en qué podemos mejorar y a vivir de forma más sensata. Algo bueno se puede sacar de ello… hagámoslo.
Los amores por Internet son incomprendidos, criticados y puestos en duda.
Pero el ciber amor también es amor, el sentimiento es tan real como la persona que lo siente en su corazón.
Al final, para los que están destinados a amarse, la distancia no es impedimento, e Internet les ayuda a darse la oportunidad de amar y ser amados.
Como mujer en ocasiones sufres injusticias, lloras, sientes abandono, desilusión, decepción y engaños… Puedes caer y derrumbarte, pero siempre tienes la posibilidad de levantarte y seguir tirando hacia adelante, con dignidad y la cabeza bien alta.
Eso es lo que te hace especial, tu gran capacidad de recuperarte de toda oscuridad que te pudiera acontecer…
¡Nunca dejes de ser una gran mujer!
El mundo cambia, nuestro entorno cambia, las personas que amamos cambian… y nosotras también cambiamos.
La vida siempre sigue hacia adelante, a veces con cambios que nos duelen.
Pero como mujeres también crecemos, maduramos y evolucionamos. No nos estancamos, aprendemos de los errores y nos adaptamos a lo que la vida nos tenga deparada. Somos sensibles pero de corazón fuerte, no nos quedaremos ancladas en el ayer, forjamos nuestro futuro.
Cuando nos damos cuenta de que hemos actuado mal, que por nuestra culpa alguien ha sufrido o sufre por nuestra culpa, nos sentimos fatal.
Tal vez dijimos las palabras equivocadas, tal vez juzgamos mal, tal vez tuvimos un accidente o no pensamos bien antes de actuar… Pero sea lo que sea lo que nos provocase este sentimiento de culpa… si es posible, intentemos repararlo.
Para librarnos del sentimiento de culpabilidad, nada mejor que intentar reparar el daño causado. ¡Hagámoslo!
Hay cosas que se dan por sentado, que sentimos que no son necesarias decirlas… pero expresar amor con palabras siempre es bueno y ayuda.
Siempre dile a tu pareja lo mucho que le amas. Aunque sepas que es conocedor de tu amor, díselo igualmente. El amor crece y se fortalece cuando es expresado.
Dile a tu pareja cuanto le amas, fortalecerá la relación.
Somos mujeres, somos valiosas y no tenemos porqué avergonzarnos de quienes somos. Hemos cometido errores, como todas las personas las cometen… pero seguimos adelante y perseveramos, podemos estar orgullosas de ello.
No privemos al mundo de conocer lo valiosas que somos… tampoco seamos soberbias, pero no hay razón para la timidez.
Las suegras no son los seres terroríficos que solemos creer.
Pese a la mala fama que tienen, sólo son madres que desean lo mejor para sus hijos, al igual que nosotras.
Si tenemos una buena actitud con ellas podremos descubrir que no son tan malas como las pintan y podemos llegar a llevarnos bien con ellas.
No todas las relaciones de pareja tienen el final deseado, muchas veces la relación se rompe dejándonos un sabor agridulce.
Al romperse la relación sufrimos, lloramos y quisiéramos borrarlo de nuestra historia… Pero podemos hacer mejor que eso, las mujeres tenemos la capacidad de reflexionar y aprender de lo vivido para seguir madurando en el amor y en aquello que más nos conviene para nuestro futuro.
Tenemos mucho trabajo y sabemos que somos capaces de hacerlo… ¡pero no lo hacemos!
Se nos pasa el tiempo, y cuando por fin nos ponemos lo que tenemos que hacer… ¡lo hacemos mal, con lentitud o de forma totalmente ineficaz!
¿Te pasa a ti, verdad? Pues si te lo propones, eso puede ser historia. Ya que de todos modos hay que trabajar… ¡hagámoslo sabiamente!
Cuando un hombre nos es infiel nos sentimos despreciadas y engañadas. Preguntamos ¿y quién es ella? y automáticamente la convertimos en nuestra enemiga.
Por culpa de la amante perdimos el amor y la fidelidad de nuestra pareja. Ella le engañó.
O eso pensamos… porque realmente, la culpa no es de ella. Ambas somos victimas, ha sido el hombre quien ha fallado, quien no ha sabido cumplir sus promesas, ha sido él quien ya no nos merece. Es él quien debiera ser considerado un plato de segunda mesa, y bastante malo por cierto.
¿Qué hacer con un hombre que nos ama, pero a quien no corresponde nuestro corazón?
Si no correspondes a su amor, tampoco le utilices. Es bonito saber que alguien está enamorado de nosotras, pero no está bien mantener vivas sus esperanzas mientras miramos a otro lado. No nos gustaría que lo hiciesen con nosotras, tampoco lo hagamos nosotras. El amor no es un juego.
“No pienso cambiar, siempre he sido así, y así se me debe querer. Si no te gusta, te aguantas”.
Debemos aceptarnos unos a otros tal como somos, no podemos pretender cambiar a los demás… pero podemos cambiarnos nosotras mismas, y debemos.
No somos piedras inmóviles, somos mujeres, tenemos capacidad de aprendizaje y de maduración. Si nos lo proponemos, siempre podemos cambiar y mejorar.
No es bueno despertar la envidia en los demás, sentirla una misma tampoco es bueno.
La envidia destruye nuestra alma y nos empuja hacia los abismos de la inseguridad, el irrespeto y la incapacidad.
¡Somos venturosamente únicas! ¿Por qué querríamos convertirnos en una “copia barata” de otro ser humano?
Nos cegamos por amor, muchas veces siendo incapaces de ver los fallos de nuestra pareja, justificándole y perdonándole una y otra vez.
Pero quien nos lastima no nos ama. Si un hombre te ama de verdad, no te hará daño alguno.
Si te lastima no te aferres a él, reivindica tu derecho a la felicidad, al amor verdadero, y déjale, que quien te daña no sabe valorarte y no te merece.
Es horrible escuchar un “te lo dije” tras cometer un error, pero mucho más escucharlo de forma repetitiva, una y otra vez.
El “te lo dije” no sirve para nada positivo, sólo mortifica a quien lo recibe y aminora su autoestima, alegría y confianza.
Tengamos cuidado con nuestras palabras, y aunque tengamos razón, por lo general el “te lo dije” es mejor no decirlo.
Hoy día prácticamente todos nos relacionamos por Internet.
Realizamos nuevas amistades, fortalecemos amistades, nos mantenemos al día de como están nuestros familiares…
Y en algunos casos, incluso el amor encuentra camino en internet. Es cierto que hay que tomar precauciones extra a la hora de enamorarse, pero es una opción viable. El amor también está en internet.
¡He descubierto que puedo estar orgullosa de mí misma! He cometido muchos errores a lo largo de mi vida, he vivido situaciones terribles y llorado mares…
Pero todo ello no ha sido en vano, he aprendido de mis experiencias y gracias a ello ahora soy lo que soy: Una mujer valiosa orgullosa de si misma.
El corazón se rompe, a veces por amor, otras veces por sueños no cumplidos o muchos más motivos…
Los pedazos de nuestro corazón quedan esparcidos por el suelo, roto, destruido y hecho añicos…
Duele, pero podemos agacharnos y recoger los pedazos de nuestro corazón… pegarlos de nuevo, recomenzar y luchar por un mañana mejor, un futuro en el que nuestro corazón encuentre la paz y la felicidad.
¿Cómo sería el hombre junto al que te gustaría pasar la vida? ¿Qué cualidades debe tener?
Es necesario que nos hagamos estas preguntas para no acabar aceptando lo que nos venga.
Somos mujeres, cada cual somos únicas, bellas y valiosas. Merecemos un buen hombre que nos sepa valorar, y si no queremos rebajarnos y aceptar a cualquiera, antes debemos tener claro lo que queremos.
En cualquier lugar, allí donde vayamos, siempre hay personas desconocidas, y cualquiera de ellas podría llegar a entablar una amistad con nosotras.
No caminemos por la vida escudándonos y evitándonos unos a otros, porque podríamos estar perdiendo la oportunidad de formar una hermosa amistad con quien menos lo esperábamos.
Estemos siempre dispuestas a tender una mano amiga y a dar una oportunidad a las personas con quienes nos encontramos día a día.
Te engañó, te mintió, te traicionó, te maltrató y no cumplió con las promesas que una vez hizo en nombre del amor…
Pero no pierdas la fe en el amor, sigue creyendo en el amor…
Pues el amor no es culpable, fue victima como tú. Se utilizó el nombre del amor para algo que no lo era. El amor no daña, no engaña, sólo busca lo bueno. No dejes de creer en el amor.
En ocasiones nos sentimos solas y abandonadas, como si las personas que están a nuestro alrededor no se percatasen de lo valiosas que somos.
Pero puede que ese no sea el problema, y en realidad, aunque duela reconocerlo, el problema resida en nosotras mismas:
Las personas que dan amor siempre reciben amor. No debemos esperar que se nos quiera y aprecie por quienes somos si sólo somos capaces de ver nuestros problemas: Si sin esperar nada a cambio entregamos amor y ayudamos a los demás, sin duda dejaremos de sentir soledad.
El amor es un sentimiento que se construye de forma dedicada, paciente y con mucho esfuerzo. A primera vista no puede darse ninguna de estas condiciones.
A primera vista podemos emocionarnos y sentirnos atraídas, pero el amor va mucho más allá de eso. Eso puede ser parte proceso del enamoramiento, pero amor no es. El amor a primera vista no existe.














